Culiacán, Sinaloa.– En una reunión privada realizada el sábado 26 de septiembre en Culiacán que reunió a dirigentes, liderazgos territoriales y figuras del priismo sinaloense, el PRI de Culiacán puso sobre la mesa una definición que revela dónde estará concentrando buena parte de su estrategia rumbo a 2027: recuperar la capital del estado como primer paso para intentar recuperar la gubernatura.
El encuentro, realizado con los llamados Defensores de Sinaloa, contó con la presencia de la senadora Paloma Sánchez y el diputado federal Mario Zamora, además de la dirigencia estatal encabezada por César Emiliano Gerardo Lugo, la secretaria general Liliana Cárdenas y el delegado del CEN, Roberto Padilla Márquez.
El dirigente municipal, Noé Heredia, fue directo al colocar a Culiacán como la pieza central de la estrategia priista. De acuerdo con lo expuesto durante la reunión, el municipio concentra alrededor del 30 por ciento de la votación estatal, de ahí que el partido considere que cualquier proyecto competitivo hacia 2027 tendrá necesariamente que pasar por la capital.

Más allá del discurso partidista, el dato político es que el PRI asegura estar apostando nuevamente por algo que durante años fue una de sus principales fortalezas: la estructura territorial. La dirigencia sostiene que cuenta con organización seccional y una red de activismo que pretende mantenerse activa en colonias, sindicaturas y comunidades.
Heredia planteó que la tarea no será únicamente electoral, sino también de contacto permanente con la ciudadanía, particularmente alrededor de temas como seguridad, empleo y servicios públicos. La apuesta es convertir las demandas que se recogen en territorio en una propuesta política rumbo al próximo proceso electoral.
En ese contexto, la presencia de Paloma Sánchez y Mario Zamora adquiere relevancia dentro del propio priismo, pues ambos asumieron el compromiso de acompañar el trabajo territorial de la estructura culiacanense.
El mensaje que salió de la reunión privada fue claro: el PRI quiere llegar a 2027 con el trabajo de tierra hecho y no esperar a que las campañas sean las que construyan la estructura.
Heredia aseguró que los Defensores de Sinaloa tendrán la responsabilidad de fortalecer la presencia del partido y participar en la promoción y defensa del voto.
La verdadera prueba, sin embargo, estará en el territorio. Culiacán representa para cualquier fuerza política una plaza determinante por su peso electoral, y el PRI parece tener claro que, si pretende competir por la gubernatura en 2027, primero tendrá que demostrar que conserva capacidad de organización, movilización y conexión con los ciudadanos de la capital.
Por ahora, el priismo culiacanense dice estar listo. El reto será convertir esa estructura que presume en resultados concretos cuando llegue la hora de las urnas.




