El indicador se ha visto presionado por los costos de la gasolina, la vivienda y alimentos.
Estados Unidos.- La inflación de Estados Unidos se aceleró en junio más de lo previsto, lo que pone de relieve las implacables presiones sobre los precios que mantienen a la Reserva Federal (Fed) encaminada hacia otra gran subida de tipos de interés a finales de este mes.
El índice de precios al consumidor subió 9.1 por ciento respecto al año anterior, la mayor ganancia desde finales de 1981, según mostraron datos del Departamento de Trabajo este miércoles. El indicador de inflación ampliamente seguido aumentó 1.3 por ciento respecto al mes anterior, la mayor cantidad desde 2005, lo que refleja mayores costos de gasolina, vivienda y alimentos.
Los precios en las gasolineras del país alcanzaron un máximo de más de 5 dólares por galón a mediados de junio y agregarán al menos 0.5 puntos porcentuales al avance mensual general del IPC, según Bloomberg Economics antes del informe de este miércoles.
Los economistas proyectaron un aumento del 1.1 por ciento desde mayo y un aumento interanual del 8.8 por ciento, según las medianas de la encuesta de Bloomberg.
El llamado IPC subyacente, que excluye los componentes más volátiles de alimentos y energía, avanzó un 0.7 por ciento respecto al mes anterior y un 5.9 por ciento respecto al año anterior, por encima de las previsiones.
La inflación de EU ha sumado varios meses con registros no vistos desde hace 40 años, por lo que la Fed tomará medidas estrictas para intentar mitigar las presiones inflacionarias.
El alza de precios en EU Los altos precios de la gasolina, que estaban aumentando mucho antes de que Rusia invadiera Ucrania, ayudan a explicar tanto los pésimos índices de aprobación del presidente Joe Biden como el viaje que realiza este día al Medio Oriente, donde espera convencer a los líderes árabes de que produzcan más petróleo.
Mientras tanto, los precios de los alimentos muestran pocas señales de alivio. Las cifras de Numerator, un proveedor de datos utilizados para la investigación de mercado, dice que su última encuesta de consumidores muestra que la inflación de los alimentos alcanzó un nuevo máximo de más del 15 por ciento en el último período de cuatro semanas en comparación con el año pasado.
Y aunque el índice de precios digitales de Adobe mostró una fuerte desaceleración en la tasa de inflación de los productos comprados en línea, los precios de los comestibles avanzaron al máximo registrado.
La empresa, que en 2021 incrementó sus ingresos totales 12.8% con relación a 2020, declaró que los aumentos buscan contrarrestar los efectos negativos de la inflación.
Ciudad de México.- Femsa, el mayor embotellador y comercializador de bebidas del sistema Coca-Cola en el mundo, anunció que incrementará los precios del refresco, así como de otras bebidas que ofrece en México.
Aunque en su informe anual la empresa reportó que durante 2021 incrementó sus ingresos totales 12.8% con relación a 2020, argumentó que los aumentos buscan contrarrestar los efectos negativos de la inflación.
La embotelladora también informó que la utilidad de operación aumentó 25.3%, “lo que reflejó el crecimiento de todas nuestras unidades de negocio, aunque se vieron parcialmente afectados por mayores restricciones operativas relacionadas con Covid-19”.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en la primera quincena de mayo, la inflación anual se colocó en 7.58%, lo que representa una disminución del 0.06% respecto a la quincena anterior en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Femsa informó que los aumentos a las materias primas como los edulcorantes y el plástico PET utilizado en sus botellas, ocasionarían un aumento del 6.6% en los productos.
Los cambios en los precios del refresco, del agua embotellada, las bebidas isotónicas y los productos lácteos entrarán en vigor a partir del próximo lunes 5 de junio.
De esta manera, una botella de Coca-Cola de 600 mililitros no retornable, uno de los productos más vendidos por la empresa en México, que costaba de 15 pesos, costará 16 pesos. La lata de refresco de 355 mililitros también aumentará de 15 a 16 pesos.
La botella de un litro de Coca-Cola, que costaba 22 pesos, costará 23 pesos a partir del próximo lunes, mientras que la presentación de 2.25 litros no retornable pasará de 31 a 32 pesos, y la de 3 litros subirá de 44 a 45 pesos.
Otros productos como el Powerade de 600 mililitros incrementará su costo un peso, pasando de 20 a 21 pesos. El Monster de 473 mililitros subirá su costo dos pesos, de 35 a 37 pesos.
Las botellas de agua también serán más caras. La botella de Ciel que costaba 7 pesos ahora costará 8, mientras que su presentación de 5 litros, actualmente valuada en 27 pesos costará 28.
En mayo, el director general de Femsa, Daniel Rodríguez, declaró que de cara al futuro la compañía continuará atenta a la inflación y a las presiones en las cadenas de suministro, así como a la evolución de la pandemia, pero se ha mostrado optimista sobre las oportunidades para la compañía y su capacidad para aprovecharlas.
El índice tocó su nivel más bajo desde la primera quincena de marzo.
Ciudad de México.- El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) desaceleró y registró una variación anual de 7.58 por ciento en la primera quincena de mayo, su menor nivel en cuatro quincenas y prácticamente en línea con lo esperado por el consenso.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el INPC registró su nivel más bajo desde la primera quincena del pasado marzo, cuando se ubicó en 7.29 por ciento.
Además, presentó su segunda quincena consecutiva con decrementos. La cifra se da luego de que en la segunda quincena de abril se ubicará en 7.65 por ciento.
Así, la inflación se ha ubicado 29 quincenas consecutivas por encima del rango objetivo fijado por el Banco de México (3 por ciento, +/- un punto porcentual).
El resultado del INPC estuvo en línea con las expectativas del mercado, el cual estimaba 7.57 por ciento a tasa anual, de acuerdo con Bloomberg.
El índice de precios subyacente, que es aquel que excluye de su contabilidad los productos de alta volatilidad de precios, se ubicó en 7.24 por ciento a tasa anual, su primera moderación luego de 16 quincenas consecutivas con alzas.
En su interior, los precios de los servicios se ubicaron en 4.76 por ciento, mientras que el alza en los precios de las mercancías fue de 9.45 por ciento.
En tanto, la balanza no subyacente, que contabiliza los productos que presentan una alta volatilidad en sus precios, como los productos agrícolas o los combustibles, se ubicó en 8.6 por ciento a tasa anual, su menor variación desde la segunda quincena de agosto.
De manera desagregada, los precios de los productos agropecuarios presentaron una variación de 12.67 por ciento, mientras que la de los de los energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno se ubicó en 5.46 por ciento, esto respecto al mismo periodo del año pasado.
Por otra parte, el índice de precios de la canasta de consumo mínimo registró una reducción quincenal de 0.35 por ciento, pero un aumento de 8.14 por ciento anual.
En su comparación respecto a la quincena inmediata anterior, el INPC presentó una deflación de 0.1 por ciento, su variación más baja desde la primera quincena de agosto del 2021.
¿Cuáles fueron los productos con mayores precios e incidencia? Entre los productos genéricos cuyas variaciones de precios destacaron por su incidencia sobre la inflación general fueron aguacate (13.38 por ciento); jitomate (7.92 por ciento); loncherías, fondas, torterías y taquerías (0.58 por ciento); transporte aéreo (9.76 por ciento) y huevo (1.94 por ciento).
Por el contrario, los productos que presentaron disminución en sus precios fueron las tarifas electricidad (20.36 por ciento); limón (24.62 por ciento); cebolla (11.42 por ciento); chile serrano (16.38 por ciento) y refrigeradores (3.87 por ciento).
Los productos genéricos que tuvieron las mayores alzas en abril de 2022 son: Jitomate gasolina de bajo octanaje, pollo, aguacate, tortilla de maíz y chile serrano
Ciudad de México.- En abril de 2022, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una variación de 0.54% respecto a marzo, con este resultado, la inflación general anual se estableció en 7.68%, informó el INEGI.
Con este resultado, la inflación anual se mantiene en su nivel más alto en 21 años, cuando en enero de 2001 se ubicó en 8.11%.
La inflación subyacente, considerado un mejor parámetro para medir el comportamiento de los precios, porque elimina los más volátiles por efectos del clima o las vacaciones subió 7.22% a ritmo anual, nivel no visto desde enero de 2001 cuando subió 7.26%.
Esto por un incremento en los precios de las mercancías, alimento, bebidas y tabaco. Estos últimos subieron 10.88% anual.
A ritmo mensual, en el cuarto mes del año, la inflación subyacente se disparó 0.78%, en tanto que la inflación no subyacente que incluye los precios de los productos del campo y los energéticos como las gasolinas y el gas bajaron 0.14%.
Los productos genéricos que tuvieron las mayores alzas en abril por orden de incidencia en el índice, esto es que mayor impacto tuvieron son: jitomate, gasolina de bajo octanaje, pollo, aguacate, tortilla de maíz, loncherías, fondas, torterías y taquerías, chile serrano, servicios turísticos en paquete, vivienda propia y huevo.
En contraste, los precios que bajaron fueron: electricidad, limón, cebolla, plátanos, otras frutas, uva, televisores, chayote, nopales y paquetes de internet, telefonía y televisión de paga.
El próximo jueves, el Banco de México hará su anuncio de política monetaria, principal instrumento con el que cuenta para mantener controlada la inflación y, a través del cual, sube, mantiene o ajusta a la baja la tasa de referencia para los bancos que es la tasa interbancaria a un día. Esta tasa está en 6.5% y analistas del mercado esperan que el Banco Central la suba en medio punto porcentual.
El indicador se vio afectado por los precios de productos agropecuarios, gasolina y alimentos procesados.
Ciudad de México.- La inflación en México continuó su tendencia a la alza durante abril para ubicarse a su nivel más alto en 21 años, impulsada principalmente por el incremento en el precio de productos agropecuarios, gasolina de bajo octanaje y alimentos procesados, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 7.68 por ciento a tasa anual durante el cuarto mes del año, su tercer mes consecutivo con aumentos y su mayor nivel desde enero del 2001, cuando se ubicó en 8.11 por ciento.
De acuerdo con el Instituto, dicho resultado se da luego de que se registró 7.45 por ciento en marzo.
El resultado estuvo ligeramente por debajo a los pronósticos del mercado, los cuales estimaban una variación de 7.73 por ciento a tasa anual, según la mediana de analistas económicos consultados por Bloomberg.
De esta forma, la inflación suma 14 meses consecutivos fuera del rango objetivo fijado por el Banco de México (3 por ciento, +/- un punto porcentual).
El índice de precios subyacente, que es aquel que excluye de su contabilidad los productos de alta volatilidad de precios, tuvo una variación de 7.22 por ciento anual, continua su tendencia alcista que comenzó desde diciembre del 2020 y registró su variación más alta desde enero de 2001, cuando registró 7.26 por ciento.
En su interior, los precios de los servicios se aceleraron y se ubicaron en 4.83 por ciento a tasa anual, sigue mostrando sus niveles máximos desde que hay datos por el instituto.
El alza en los precios de las mercancías fue de 9.33 por ciento a tasa anual, alcanzando su mayor variación desde que hay datos por el instituto, es decir, desde agosto del 2011.
La balanza no subyacente, que contabiliza los productos que presentan una alta volatilidad en sus precios, como los productos agrícolas o los combustibles, tuvo una desaceleración y se posicionó en 9.07 por ciento.
De manera desagregada, los precios de los productos agropecuarios se ubicaron en 14.36 por ciento, mientras que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno presentaron una alza de 5.18 por ciento, esto respecto al mismo periodo del año pasado.
A tasa mensual, la inflación presentó una variación de 0.54 por ciento durante dicho periodo, su variación más baja desde diciembre del 2021.
¿Cuáles son los productos que más subieron de precio y más incidieron en la inflación? En los principales bienes y servicios fueron el jitomate (20.23 por ciento); gasolina de bajo octanaje (1.36 por ciento); pollo (2.94 por ciento); aguacate (13.94 por ciento); tortilla de maíz (2.18 por ciento) y loncherías, fondas, torterías y taquerías (0.74 por ciento).
Por el contrario, los bienes que presentaron una reducción en sus precios destacan electricidad (12.31 por ciento); limón (29.01 por ciento); cebolla (19.15 por ciento); plátanos (11.03 por ciento) y otras frutas (2.69 por ciento).
Por entidad federativa, Durango fue la que presentó mayores presiones inflacionarias (1.08 por ciento), seguido de Morelos (1.03 por ciento) y Estado de México (1.02 por ciento).
La demanda por refrescos xomo Coca-Cola y otros alimentos envasados se ha mantenido fuerte hasta ahora, a pesar de las alzas de precios..
Ciudad de México.- Coca-Cola anunció este inicio de semana que la demanda de los consumidores podría frenarse, ya que la inflación galopante no muestra señales de enfriamiento, y dijo que se estaba centrando en botellas de vidrio más asequibles y rellenables en mercados en que enfrentan más problemas por los aumentos de precios.
La demanda por refrescos como Coca-Cola y otros alimentos envasados se ha mantenido fuerte hasta ahora, a pesar de las alzas de precios por una subida de los costos desde las latas de aluminio hasta el azúcar, pasando por la mano de obra y el transporte.
El presidente ejecutivo de Coca-Cola, James Quincey, dijo que la resistencia de la demanda no durará siempre.
“No espero que (la demanda) sea inelástica en el futuro. Espero que la elasticidad aumente en algún momento ¿Será el próximo trimestre? ¿O será el año que viene? No puedo darles la respuesta”, dijo el titular de Coca-Cola en una conversación con analistas.
Coca-Cola recurre a botellas de vidrio rellenables para luchar contra inflación Procter & Gamble dijo a principios de este mes que esperaba que la demanda de sus productos femeninos, del hogar y de cuidado bucal en Estados Unidos baje a medida que las alzas de precios del verano boreal llegan a las estanterías de las tiendas.
Para prepararse para la esperada caída del poder adquisitivo de los consumidores, Coca-Cola dijo que estaba ampliando la distribución de botellas de vidrio retornables, más baratas, en mercados emergentes de América Latina y África.
También está experimentando con botellas retornables en el suroeste de Estados Unidos.
La empresa dijo que la suspensión de sus operaciones en Rusia afectaría a su utilidad anual en 4 centavos por acción y a los ingresos anuales netos en torno al 1% o el 2%. Sin embargo, mantuvo sin cambios su previsión de crecimiento anual de los beneficios comparables por acción, entre el 5% y el 6%.
Los ingresos netos aumentaron un 16% hasta 10,500 millones de dólares (mdd), en el primer trimestre. Los analistas esperaban ingresos de 9,830 mdd, según datos de Refinitiv.
Las ganancias netas atribuibles a los accionistas de Coca-Cola aumentaron un 24%, hasta 2.780 millones de dólares, o 64 centavos por acción, en los tres meses finalizados el 1 de abril. Los analistas esperaban una utilidad de 58 centavos por acción.
La inflación estuvo presionada por el alza en precios del gas LP, gasolina, huevo y tortilla de maíz.
Ciudad de México.- El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) volvió a acelerar y se ubicó en 7.45 por ciento a tasa anual en marzo del 2022, con lo que se ubicó en su nivel más alto en 21 años, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La inflación se habría visto presionada por el incremento en los precios del gas doméstico LP, gasolina de bajo octanaje, transporte aéreo, huevo y tortilla de maíz.
El INPC obtuvo su mayor nivel desde enero del 2001, en dicha ocasión fue de 8.11 por ciento.
El resultado estuvo ligeramente por encima a los pronósticos del mercado, los cuales estimaban una variación de 7.3 por ciento a tasa anual, según la mediana de analistas económicos consultados por Bloomberg.
De acuerdo con el Instituto, dicho resultado se da luego de que se registró 7.28 por ciento en febrero del 2021.
De esta forma, la inflación suma trece meses consecutivos fuera del rango objetivo fijado por el Banco de México (3 por ciento, +/- un punto porcentual).
El índice de precios subyacente, que es aquel que excluye de su contabilidad los productos de alta volatilidad de precios, tuvo una variación de 6.78 por ciento anual, continúa con la tendencia alcista y registró su variación más alta desde abril de 2001, cuando registró 6.79 por ciento.
En su interior, los precios de los servicios se aceleraron y se ubicaron en 4.62 por ciento a tasa anual, prácticamente sin cambios a lo registrado un mes antes.
El alza en los precios de las mercancías fue de 8.69 por ciento a tasa anual, alcanzando su mayor variación desde que hay datos por el instituto, es decir, desde agosto del 2011.
La balanza no subyacente, que contabiliza los productos que presentan una alta volatilidad en sus precios, como los productos agrícolas o los combustibles, tuvo una aceleración y se posicionó en 9.45 por ciento.
De manera desagregada, los precios de los productos agropecuarios se ubicaron en 16.12 por ciento, mientras que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno presentaron una alza de 4.73 por ciento, esto respecto al mismo periodo del año pasado.
A tasa mensual, la inflación presentó una variación de 0.99 por ciento durante dicho periodo, la mayor desde noviembre del año pasado, de acuerdo con datos del Inegi.
¿Cuáles son los productos que más subieron de precio y más incidieron en la inflación? En los principales bienes y servicios fueron gas doméstico LP (7.48 por ciento); gasolina de bajo octanaje (1.99 por ciento); transporte aéreo (41.69 por ciento); huevo (6.09 por ciento); tortilla de maíz (2.03 por ciento); aguacate (13.84 por ciento) y servicios turísticos en paquete (12.83 por ciento).
Por el contrario, los bienes que presentaron una reducción en sus precios destacan paquetes de internet, telefonía y televisión de paga (7.98 por ciento); papa y otros tubérculos (7.41 por ciento); limón (4.37 por ciento); frijol (1.88 por ciento) y chayote (13.13 por ciento).
Por entidad federativa, Yucatán fue la que presentó mayores presiones inflacionarias (1.62 por ciento), Morelos (1.51 por ciento) y Tlaxcala (1.41 por ciento).
En los últimos meses, las taquerías ajustaron el precio de los tacos en alrededor de cinco pesos.
Ciudad de México.- Este 31 de marzo se conmemora el Día del Taco, un producto gastronómico afectado por la inflación que encareció el precio del gas, la carne, el limón, el aguacate y las tortillas, lo que sumado a la pandemia del coronavirus provocó una caída de hasta 30 por ciento en su consumo.
“Seguimos dando los tacos con copia (doble tortilla), le subimos el precio, más por la carne y la gente come menos, se comen de dos a tres tacos menos, el promedio era de siete a ocho taquitos y ahora se comen cinco”, reveló Ismael Martínez, taquero de la colonia Obrera en la CDMX.
En los últimos meses, las taquerías ajustaron el precio de los tacos en alrededor de cinco pesos, con lo que el ticket promedio de consumo por dos personas va de los 250 a 300 pesos.
A pesar de eso, en promedio cinco de cada 10 mexicanos consumen tacos al menos una vez a la semana, de acuerdo con Kantar México.
Sin embargo, eso no los ha salvado de la inflación y de problemas relacionados con el coronavirus que obligó a los oficinistas a trabajar desde sus hogares y a los alumnos a estudiar en línea, con lo que el consumo de alimentos fuera de casa bajó.
Adicionalmente debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, el precio de los fertilizantes subió, al igual que el costo de los energéticos y del transporte, lo que generó un efecto dominó con el aumento en el costo de los granos para alimentar animales.
En los últimos dos años, la carne de cerdo es la que reporta el mayor incremento con 58 por ciento, al pasar de los 69 a los 109 pesos el kilo; seguido de la pechuga de pollo que se incrementó 57 por ciento y la carne de res 40 por ciento, de acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
El Tizoncito, sin chuleta y a cuidar el limón
El Tizoncito se vio en la necesidad de mesurar la disposición de limones en sus mesas, al ser uno de los productos que más presiona la rentabilidad de su negocio, además de sacar de su menú los tacos de chuleta por el encarecimiento de dicha carne.
“En el tema de limones nuestro centro de distribución que se encarga de toda la administración y compra para enviarlos a sucursales, donde ahí la indicación fue que cuidaran el recurso, porque antes dejaban 15 limones en la mesa y ahora es por menos, sin negarle el servicio al cliente, pero sí cuidando mucho más el recurso”, reveló Omar González, gerente de marca para El Tizoncito.
Además del limón, la tortilla es la segunda materia prima que más subió de precio en lo que va del año, por lo que para solventar el alza la empresa trabaja con varios proveedores para identificar quién ofrece el mejor producto al mejor precio.
“La chuleta es algo que retiramos del menú, todos los platillos que la contengan, por un tema de rotación contra los precios de adquisición, se nos disparó hasta un 25 por ciento anual”, apuntó el directivo.
Todavía con ventas 23 por ciento por debajo de los niveles previos a la pandemia del Covid, la cadena El Tizoncito reporta que los precios del bistec y la arrachera son los que se han encarecido más.
Sonora Grill cambia el wagyu por el lechón
La taquería de cortes finos Sonora Grill ha visto una afectación en el precio de sus carnes importadas, por lo que ha recurrido a las coberturas cambiarias para protegerse del alza en el precio del dólar.
Además, la empresa sacó algunos cortes que resultaban privativos, como wagyu australiano y metió lechón. A pesar de ello, para mayo anticipa que tendrán que ajustar precios, mismo que fue precedido de un alza en octubre pasado.
“Tuvimos que hacer una reingeniería de menú no solo en los destilados y vinos de alto costo, sacamos por ejemplo wagyu australiano, que era incosteable, y metimos lechón. Hacia octubre tuvimos un incremento de precios y vendrá algún ajuste hacia mayor porque esto es insostenible”, expuso Ricardo Añorve, director de Sonora Grill.
Adelantó que indudablemente han implementado incrementos de precio, pero aseguró que han amortizando la mayor parte de los aumentos, pues sus incrementos de precio no superan el 20 por ciento, cuando el aumento en el costo de cortes de carne como el rib eye pasó de los 450 a los 750 pesos el kilo.
“Lo que sí nos ha afectado y de forma importante es el alza en los precios de la carne, importamos la mayor parte, al margen de que está dolarizada nosotros compramos coberturas cambiaras por trimestre y semestre”, comentó Añorve.
En el barrio pesa el gas y el bistec
Las taquerías de barrio como Taquerías Hermanos Martínez, y Tacos y Hamburguesas Katy, ambas ubicadas en la Ciudad de México, reportan incrementos en los precios de las carnes del orden del 30 por ciento, aunque el costo del gas ha sido el mayor tema de preocupación.
“Como un 30 por ciento es lo que ha incrementado la carne, el bistec es lo más común, del gas ni se hable, sí subió como un 35 por ciento para nosotros, ya estamos ganando menos”, expresó el encargado de Tacos y Hamburguesas Katy.
Para solventar los incrementos de la materia prima, la empresa ha hecho ajustes en el precio del menú, y sus comensales redujeron en 20 por ciento su consumo.
El bistec, la cabeza de res y la pechuga son los ingredientes que más presionan hoy en día el negocio de los taqueros de las esquinas.
“En general sí subió todo, lo que es el bistec, cabeza de res y pechuga es lo que más (ha subido), igual en lo que es la verdura incrementó el limón y la cebolla. El año pasado subieron dos veces durante el año, y este año subió de nuevo todo, y además este año la tortilla hace un par de semanas”, aseguró a El Financiero el encargado de Taquerías Hermanos Martínez.
La inflación en EU superó las estimaciones de los expertos y se sitúa en el aumento interanual desde el registrado en febrero de 1982.
Estados Unidos.- La tasa de inflación en Estados Unidos se disparó en enero hasta el 7.5%, cinco décimas por encima de la de diciembre, informó este jueves la Oficina de Estadísticas Laborales.
Se trata de la mayor subida interanual desde febrero de 1982 y está incluso por encima de las predicciones de la mayoría de analistas, que preveían un aumento de los precios del 7.3%.
En cuanto a la subida mensual, los precios de consumo subieron en enero seis décimas con respecto a los de diciembre, según esta estadística.
Si se excluyen los precios de alimentos y combustibles, que son los más volátiles, la inflación subyacente en enero fue del 0.6%, con una tasa interanual del 6%.
Los precios de la energía (que incluyen gasolina, crudo, electricidad y gas natural) subieron en enero un 0.9%, el mismo porcentaje en que aumentaron los precios de los alimentos, según el informe del Gobierno.
Dentro del segmento de los alimentos, el precio de las compras en supermercados subió un 1%, y el de la comida en restaurantes, un 0.7%.
El dato de este jueves añade presión a la Reserva Federal (Fed, la responsable de dictar la política monetaria de EU), que tiene un doble mandato de fomento del pleno empleo y estabilidad de precios.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, se postula para un segundo mandato al frente del organismo y ya ha anunciado en varias ocasiones que la prioridad del organismo en este momento es la lucha contra la elevada inflación, aunque ello suponga poner menos énfasis en el otro objetivo de la institución, el pleno empleo.
La inflación general de México se moderó durante el mes de enero, aunque la variable subyacente se aceleró a su nivel más alto en más de 20 años, lo que refuerza expectativas de que el Banxico subiría por sexta ocasión consecutiva la tasa de interés esta semana.
Ciudad de México.- La inflación registró en enero pasado su segunda desaceleración al hilo, sin embargo, el nivel observado fue el mayor para un arranque de año desde el 2001, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Para el primer mes del año, los precios al consumidor mostraron un incremento mensual de 0.59 por ciento. A tasa anual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 7.07 por ciento.
Si bien el dato observado significa un segundo mes desacelerándose, esto no evitó que la cuesta de enero vivida este año fuera la mayor desde el 2001, cuando el alza en los precios promedió 8.11 por ciento.
El resultado quedó por arriba de lo que esperaba el mercado. Un sondeo de Reuters arrojó una proyección de 7.02% para el inicio de año.
La inflación suma 11 meses consecutivos por arriba del objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/-1 punto porcentual, por lo que los analistas esperan que este año la institución central, ahora gobernada por Victoria Rodríguez Ceja, continúe con el incremento en su tasa de interés.
Continúa presión en mercancías Dentro del reporte, una vez más el alza de los precios de las mercancías fueron la mayor presión para el índice general, ello ante los choques de oferta que se han observado en los últimos meses.
De esta manera, las mercancías se encarecieron 7.86% en comparación con enero del 2021, mientras que los servicios presentaron una tasa anual de 4.86 por ciento.
De esta forma, la inflación subyacente se ubicó en 6.21% anual. Esta inflación elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, y es en la que el Banxico se fija para tomar su postura monetaria.
En el caso de la inflación no subyacente, se ubicó a un nivel de 9.66% anual en enero. Dentro de esta, los agropecuarios se encarecieron 15.32% y los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno en 5.56 por ciento.