Etiqueta: Combate a adicciones

  • Alcohorexia, el trastorno que reemplaza la comida por el alcohol

    Alcohorexia, el trastorno que reemplaza la comida por el alcohol


    Esta patología es identificada mayoritariamente en mujeres entre los 18 y 24 años

    En distintas ocasiones el consumo de alcohol es relacionado como un factor de riesgo para muchas enfermedades crónicas.

    Según cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud, este hábito fue la principal causa de mortandad de 3 millones de habitantes en 2016.

    Cirrosis hepática, enfermedades del sistema circulatorio e incluso ciertos cánceres son algunas de las enfermedades que pueden surgir a causa del consumo de alcohol.

    Además de las patologías ya mencionadas, en los últimos años se ha detectado un nuevo trastorno de la conducta alimentaria (TCA)  a causa de esto: la alcohorexia, también llamado ebriorexia o drunkorexia.

    Por su lado, Fátima Servián Franco, profesora de el Máster Universitario en Nutrición y Salud de VIU – Universidad Internacional de Valencia, indicó que la alcohorexia lleva a la persona a dejar de consumir alimentos para consumir licor.

    “Se denomina alcohorexia a la conducta de restringir el consumo de alimentos con alto aporte calórico para ingerir bebidas alcohólicas en exceso. Se puede englobar dentro de los trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa”, expresó.

    Esta enfermedad se identifica mayoritariamente en mujeres universitarias entre 18 y 24 años que presentan una distorsión de la imagen corporal.

    Aunque los trastornos no discriminan edades, en este rango la psicóloga Vanesa Marchena Segura manifestó que a estas edades se podrían presentar situaciones que afecten la salud mental.

    “En edades jóvenes se puede ser más vulnerable ante situaciones en las que nuestro bienestar psicológico se ve en riesgo, sin embargo es importante tener presente que a cualquier edad nos enfrentamos a experiencias que retan nuestras capacidades psicológicas”.

    También sentenció que las personas afectadas por este trastorno pueden no darse cuenta de la gravedad de lo que les está ocurriendo y que por esto no son capaces de medir las consecuencias.

    “El enfoque está orientado hacia lo negativo, dejando de lado las mejores y mucho más adaptativas posibilidades que se puedan tener, existe una mala gestión de emociones y pobres mecanismos de afrontamiento, esta combinación logra que las personas sufriendo de estos trastornos no midan las consecuencias de sus decisiones y caigan en un ciclo dañino y vicioso”, dijo la experta en salud mental.

    Sintomatología
    Servián Franco indicó que además de contar las calorías de los alimentos y bebidas ingeridas, “se basa en dejar de comer horas o días enteros previo al episodio de la ingesta de bebida alcohólica e incrementar posteriormente la actividad física para quemar las calorías en exceso. Los jóvenes con esta sintomatología tratan de equilibrar la ingesta de alimentos para evitar incrementar su peso corporal”.

    A su vez, identificó distintas consecuencias que ponen en riesgo la salud del organismo: graves deficiencias de nutrientes, desorden alimenticio, efecto de la intoxicación aumentada, temor irracional sobre la excesiva ingesta de calorías y el aumento de peso, así como todo lo que estas prácticas conllevan a nivel emocional y conductual.

    Señales de alerta
    Aunque este trastorno pueda padecerlo cualquier tipo de personas, se debe tener en cuenta el grupo poblacional en el que mayormente se ha evidenciado: mujeres menores de 21 años que residan en un colegio mayor, residencia universitaria o piso de alquiler y con riesgo de trastorno psiquiátrico.

    Además, tienen un patrón dietético restrictivo y eso se traduce en menos presencia de alimentos con alta densidad calórica, se aíslan a la hora de la comida y hay unos cambios comportamentales muy evidentes antes de las salidas nocturnas.

    Y a pesar que algunas alarmas puedan parecer “obvias”, la psicóloga Marchena expresó que “la desinformación en cuanto a estos temas puede ser muy grande, no contamos con la educación necesaria que nos brinde conocimientos valiosos de salud mental, las personas que padecen estos trastornos necesitan contar con una red de apoyo sólida y bien fundamentada”.

    Finalmente, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, advirtió en un informe publicado el 2018 que “demasiadas personas, familias y comunidades sufren las consecuencias del consumo nocivo de alcohol: violencia, lesiones, problemas de salud mental y enfermedades como el cáncer o los accidentes cerebrovasculares”.

    Por lo anterior, recalcó la importancia de intensificar acciones que logren prevenir las enfermedades que puedan derivarse a partir de este hábito y así avanzar en el desarrollo de sociedades saludables.

  • Obsesión por el dinero o crematomanía: ¿en qué consiste?

    Obsesión por el dinero o crematomanía: ¿en qué consiste?

    Hay personas adictas a comprar, otras adictas al deporte, y también las hay adictas al dinero. Esta patología se denomina crematomanía, o deseo obsesivo por acumular dinero y riquezas, y, como todas las demás manías, es difícil de tratar.

    Las personas que sufren esta patología responden a un perfil muy marcado por el interés personal y las ansias de reconocimiento social y profesional. Tienden a anteponer cualquier cosa con tal de aumentar sus riquezas, ya sea familiares, amigos o valores.

    En estos casos, el dinero se convierte en una vía de escape para aquellas personas que no se sienten satisfechas con su vida. Se refugian en el dinero para saciar necesidades que, tal y como ellos piensan, podrán satisfacer con mucho dinero y que les aportará una posición social por encima de los demás.

    Estas son 10 señales de que se padece esta patología.

    No disfrutan los logros porque siempre les hace falta conseguir más cosas.

    ¿Sabes qué es la crematomanía?

    Piensan en el dinero la mayor parte del tiempo.

    Asocian el dinero con la felicidad plena.

    Apruebas o desapruebas a las personas en función de su economía.

    Viven con la necesidad de “ser alguien” en la vida y tener reconocimiento social.

    Sienten insatisfacción con la vida que han conseguido.

    Se quejan de la falta de dinero, a pesar de no necesitarlo.

    Sienten resentimiento hacia las personas que, para ellos, han logrado más en la vida.

    Piden dinero para poder cubrir todos los gastos.

    No realizan actividades que no les vayan a generar ningún beneficio.

  • Adicción a estupefacientes puede aumentar la probabilidad de efectos graves por Covid-19

    Adicción a estupefacientes puede aumentar la probabilidad de efectos graves por Covid-19

    El consumo de estupefacientes puede provocar un deterioro cognitivo relevante que cause pérdidas de memoria, concentración y aprendizaje

    Un trastorno por uso de sustancias estupefacientes puede aumentar la probabilidad de enfermedad grave a causa de la Covid-19. Según detallan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, los ciudadanos que padecen afecciones médicas subyacentes como el Trastorno por Uso de Sustancias y enfermedades pulmonares crónicas, enfermedades hepáticas crónicas o afecciones cardíacas graves, tienen un mayor riesgo frente a la Covid-19.

    Los efectos psicológicos del consumo de estupefacientes son múltiples, como, por ejemplo, afectaciones en la memoria, la concentración y el aprendizaje. Además, también pueden manifestarse distintos trastornos psiquiátricos como ansiedad y depresión e incluso desarrollar patologías severas como la Esquizofrenia y Psicosis, entre otras.

    Los expertos alertan del peligro para la salud del consumo de estupefacientes. En la actualidad, los datos de consumo en España continúan siendo elevados y lo que es más preocupante, la edad de inicio de consumo de drogas se sitúa entre los 13 y 15 años. Según el último estudio ESTUDES realizado por el Ministerio de Sanidad sobre el consumo de estupefacientes en la educación secundaria, el alcohol es la sustancia más consumida, ya que un 70,5% de alumnos lo han consumido en el último año; un 30,7% tabaco y un 22,2% cannabis. Además, un 19,6% de los alumnos han consumido una vez en su vida hipnosedantes (tranquilizantes y somníferos) y un 3,1% éxtasis.

    El apoyo psicológico para combatir las adiciones es fundamental y se debe dotar al paciente de las herramientas necesarias para combatir la adicción. Por ello es fundamental educar preventivamente a los más jóvenes sobre los efectos físicos y psicológicos de las sustancias estupefacientes y tratar de acompañarlos en el proceso”, explica la doctora Núria Aragay, coordinadora del Área de Psicología Clínica del Instituto Brain 360 y de la Unidad de Adicciones del Consorcio Sanitario de Terrassa.

    La neuromodulación no invasiva, tratamiento efectivo

    La estimulación magnética transcraneal es una técnica de neuromodulación no invasiva utilizada en el Instituto Brain 360 que, en combinación con el tratamiento psicológico y farmacológico, ha demostrado ser efectiva para tratar adicciones a los estupefacientes.

    El Instituto Brain 360 es pionero en España en la implementación de la Neuromodulación para el tratamiento de las Adicciones, los Trastornos Depresivos, así como para otras patologías psiquiátricas y neurológicas. El tratamiento está aprobado por las principales agencias internacionales de medicamentos, como la FDA (US Food and Drug Administration) y la EMA (Agencia Europea del Medicamento), y avalado por las guías clínicas más reputadas (NICE, CANMAT, NIMH, entre otras).

    Entre las ventajas de este tratamiento no invasivo figuran sus escasos efectos adversos y el hecho de que se aplique de forma ambulatoria. La duración media de cada sesión es de unos 30 minutos.

  • Cuándo y cómo comienzan las adicciones en los niños

    Cuándo y cómo comienzan las adicciones en los niños

    Las adicciones más comunes en la infancia y cómo ayudar a los hijos

    Cuando hablamos de adicciones nos viene a la cabeza la adicción a las drogas, pero en el momento actual, se está hablando e investigando mucho sobre la adicción a las tecnologías, (smartphones, tablets o videojuegos).

    ¿Cuándo comienzan las adicciones en los niños?, ¿Cuáles son las más comunes?, ¿Qué podemos hacer los padres? Respondemos a todas las dudas sobre la adicción en la infancia.

    Adicciones en los niños y adolescentes: ¿cuáles son las más comunes?

    Cuando hablamos de adicciones, podemos referirnos a adicciones en la que hay por medio una sustancia, (las drogas por ejemplo) o las adicciones “sin sustancia”, (al juego, al ordenador, alimentos…). En edad infantil, las adicciones suelen referirse al uso de tecnologías y no tanto de sustancias, y en la adolescencia ya hablamos a las adicciones por consumo de sustancias.

    Con niños pequeños, de primaria, lo que preocupa a los padres es la “adicción o dependencia de sus hijos con las tecnologías y los videojuegos. En la actualidad muchos padres están preocupados porque piensan que sus hijos están “enganchados” al móvil, a la tablet….y nos preguntan si es posible que tan pequeños, puedan ser “adictos” a ellos. “Mi hijo se levanta por la mañana y lo primero que hace es coger la tablet o pedirme el móvil” ” Se pasa horas jugando”  “Si le quito el móvil se enfada, grita y se pone hecho una furia” son algunas de las preocupaciones que nos transmiten muchos padres.

    En adolescentes, además de las anteriores, está el temor a las adicciones a sustancias.

    Diferencia entre uso, abuso, dependencia y adicción

    Hay que diferenciar entre uso, abuso, dependencia y adicción. La adicción sería el último peldaño de un proceso.

    Uso: Entendemos por uso aquel tipo de relación con las drogas o las tecnologías en el que, bien por su cantidad, por su frecuencia o por la propia situación física, psíquica y social del sujeto, no se detectan consecuencias inmediatas sobre el consumidor ni sobre su entorno.

    Abuso: Entendemos por abuso aquella forma de relación con las drogas en la que, bien por su cantidad, por su frecuencia y/o por la propia situación física, psíquica y social del sujeto, se producen consecuencias negativas para el consumidor y/o su entorno.

    Dependencia: Estado en el cual el adicto debe continuar consumiendo la droga para evitar los síntomas que resultan de la abstinencia.

    Adicción: La adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en el cerebro pueden ser de larga duración, y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas.

    Cuándo comienzan las adicciones en los niños

    Esta es una pregunta a la que no podemos contestar con rotundidad y establecer una edad crítica o clave. Que una persona desarrolle una adicción depende de muchos factores, (personales, sociales, contextuales) y del tipo de adicción, (no es lo mismo una adicción a las tecnologías que al alcohol o las drogas) por lo que no podemos decir, a los 5 años, o a los 15.

    En el caso de las tecnologías, de acuerdo con estudios realizados en España, la adicción a las nuevas tecnologías inicia a los 7 años. En el caso de la adicción a sustancias, la adolescencia suele ser la edad de comienzo.

    ¿Qué podemos hacer los padres si nuestro hijo tiene una adicción?

    – No se trata de demonizar su uso pero sí de establecer unas pautas en su utilización. Las pantallas por sí mismas no causan problemas, es la falta de educación en su uso lo que causa adicción en los niños, con las repercusiones que esto tiene en su desarrollo, ( problemas de sueño, ansiedad, problemas atencionales, etc)

    – Es importante, en el caso del uso de tecnologías, que los padres establezcan unas pautas claras en su uso. Poner unos límites, unos tiempos de uso de tablets, videojuegos, móviles y facilitar o favorecer la realización de actividades en los niños, como el deporte, juego al aire libre, talleres etc… 

    – No debemos olvidar que debemos dar ejemplo, así que los padres también deberemos moderar su uso. 

    – Es importante tener en cuenta que los niños, cuando son pequeños no tienen capacidad de autorregularse o de controlar sus impulsos, y somos los adultos, los padres los que debemos “enseñar” o regular a nuestros pequeños. 

    – Aprender a tolerar la frustración y a controlar los impulsos es un aspecto esencial en la prevención de las adicciones. Y en ese aprender a tolerar la frustración, la existencia de normas, límites y la gestión de las emociones son aspectos fundamentales. 

    – La prevención es fundamental: Un factor de protección o de prevención muy importante, es el factor personal. Una buena autoestima, la confianza en uno mismo, en su entorno, una buena comunicación padres hijos, habilidades sociales y de resolución de conflictos, inteligencia emocional y gestión de emociones, control de impulsividad…. Estas habilidades o factores de protección se desarrollan fundamentalmente en el hogar, desde el nacimiento del niño podemos decir, aunque la escuela y el entorno también tienen un papel fundamental. – Además, está la prevención a nivel “educativo” que se hace desde las escuelas y centros escolares o desde las instituciones, informando y educando.

    ¿Qué debemos hacer si creemos que nuestro hijo tiene una adicción?

    Si pensamos que nuestro hijo, niño o adolescente, tiene una adicción, debemos acudir al profesional adecuado para que nos oriente y asesore y en caso que sea necesario realice la intervención adecuada o nos oriente y derive a los profesionales adecuados, especialistas adicciones. 

    Puedes leer más artículos similares a Cuándo y cómo comienzan las adicciones en los niños, en la categoría de Adicciones – vicios en Guiainfantil.com.

  • Cómo usar las redes sociales sin que se vuelva una obsesión

    Cómo usar las redes sociales sin que se vuelva una obsesión

    Estudios revelan que las redes sociales pueden tener los mismos efectos que el consumo de ciertas sustancias

    Las redes sociales, aunque se han constituido en un canal mas para relacionarse con otras personas, su uso compulsivo podría provocar problemas de ansiedad y autoestima, s egún estudios y psicólogos, si no hay un buen manejo de las mismas.

    Aunque el uso obsesivo de redes sociales o internet no se ha clasificado como una adicción, como si pasa con las drogas, la manera en que operan y son presentadas atienden a las recompensas inmediatas que son altos estimulantes de los cerebros humanos.

    El doctor Mitch Prinstein, director científico de la Asociación Americana de Psicología, asegura que las zonas cerebrales involucradas en las respuestas emocionales tras el uso de redes sociales son las mismas regiones involucradas en el uso de sustancias y su dependencia.

    Según Enrique Echeburúa, catedrático de la Universidad del País Vasco, la razón por la que muchas personas usan las redes sociales se debe a que buscan ser visibles, reafirmarse ante la sociedad o incluso controlar a otros, citando como ejemplo a las plataformas de mensajería que muestran notificaciones de quienes han escrito cada vez que se revisa la hora en la pantalla del celular.

    Los psicólogos y especialistas en salud tienden a hablar de adicción al uso de redes sociales o a una conducta, cuando estas han absorbido mentalmente a la persona, impidiéndole controlar y continuar con sus vidas de manera funcional.

    Como se menciono anteriormente, las personas con conductas de adicción buscan la gratificación inmediata, la cual se puede encontrar en las redes sociales cada que se sube una nueva foto y se recibe una gran cantidad de “likes” en un corto lapso de tiempo.

    Aunque las personas con tendencias a las adicciones son quienes mayores probabilidades tienen de desarrollar conductas compulsivas con las redes sociales, son los adolescentes y adultos jóvenes, la población en mayor riesgo, pues utilizan las redes sociales para comunicarse a interactuar en un 91 % de las veces, respecto a otras generaciones de personas que las usan como un medio de comunicación en menor medida.

    Sin embargo, las redes sociales por si solas no van a convertir en adicta a una persona, normalmente se presentan condiciones mentales, emocionales o características propias de la personalidad con anterioridad que pueden volver propenso a un sujeto de obsesionarse con las diferentes plataformas sociales.

    Un estudio de la Royal Society of Public Health del año 2017, en el que fueron encuestados 1.479 usuarios de redes sociales, reveló que el mayor problema asociado con el uso excesivo de redes sociales es el trastorno de comparación, donde las personas ponen en duda su propio aspecto físico, capacidades y condiciones de vida al revisar la los posteos de sus contactos.

    Incluso las personas no solo tienden a compararse con otros usuarios de redes sociales sino que también, pueden llegar a hacerlo con sus vidas mismas al revisar fotos y estados de fechas anteriores.

    No obstante, ese mismo estudio también evidencio que a través de las redes sociales se obtiene mayor soporte emocional de otras personas, al permitir un flujo de comunicación directa.

    Para Carolina Vidal, profesora de psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Facultad de Medicina en la Universidad Johns Hopkins, el enganche con las redes sociales recae en que fueron creadas sobre las bases de la repetición, es decir que si una persona obtuvo una respuesta positiva de sus contactos tras actualizar su estado, probablemente lo vaya a continuar haciendo con el objetivo de recibir la misma respuesta de sus seguidores.

    En conclusión, aunque ya existen estudios que revelan que las redes sociales podrían estimular el cerebro de la misma manera en que lo hacen las drogas como el tabaco, alcohol o sustancias ilícitas, es el entorno en que las personas crecen y se desarrollan el que determina la manera en que se le dará uso a las redes sociales.

    Por lo tanto, es importante no compararse con amigos, no tomar los comentarios personales y disfrutar el entorno digital publicando con responsabilidad y al gusto de cada dueño de las cuentas.

  • En California padres podrán demandar a las plataformas por adicción a las redes sociales

    En California padres podrán demandar a las plataformas por adicción a las redes sociales

    El objetivo es reducir la cantidad de tiempo que pasan los menores en las plataformas, viendo o creando contenido

    Las empresas podrían verse envueltas en muchas demandas tras una ley en California que permitiría que las demanden por adicción a las redes sociales.

    Si se aprueba el proyecto de ley, el cual ya fue avalado por la asamblea, padres desesperados podrían responsabilizar a plataformas como Facebook y Tiktok por hasta 25 mil dólares.

    Este proyecto asegura que tener adicción a redes sociales siendo menor de edad puede causar daños físicos, mentales, emocionales y del desarrollo.

    El objetivo es reducir la cantidad de tiempo que pasan los menores en las plataformas, viendo o creando contenido.

    De aprobarse el proyecto, lo más probable es que las empresas prohiban menores en sus plataformas para no enfrentarse al riesgo de las demandas.

    La propuesta sólo se aplicaría a empresas de redes sociales que registraron al menos 100 millones de dólares en ingresos netos en el último año, con lo que aparentemente está dirigida a gigantes como Facebook y otros que dominan el mercado.

  • “Imagina que lleguen 20 cabrones por ti”: reaparece Chávez Jr en polémico video

    “Imagina que lleguen 20 cabrones por ti”: reaparece Chávez Jr en polémico video

    Julio César Chávez Jr reapareció en un video en donde explica los traumas que ha vivido en rehabilitación

    Ciudad de México.- Tras meses alejado de las redes sociales por estar internado en rehabilitación, Julio César Chávez Jr. reapareció, y lo hizo con un polémico video en su cuenta de YouTube, en donde reveló los traumas que ha sufrido desde que fue llevado a una clínica para enfrentar su adicción por las drogas y el alcohol.

    El junior reveló lo difícil que ha sido su recuperación y lo dudo que lo ha pasado en los últimos meses.

    En el video que dura más de tres minutos, JC Chávez Jr. cuenta que se mantiene lejos del exterior, además de que la permite dormir y es difícil hacer cosas por si mi padre y su familia le han ayudado en el proceso.

    “Queda un trauma, las cosas te cuestan. A veces no sabes ni qué onda, y te quedan traumas”, dijo.

    https://youtu.be/4yNZN7a_6zE
  • La crianza severa puede promover la adicción a los videojuegos

    La crianza severa puede promover la adicción a los videojuegos

    Así lo señaló en diálogo exclusivo con Infobae, Sarah M. Coyne, una de las investigadoras más relevantes de la Universidad Brigham Young, en Utah, EU. Cómo revertir esta situación

    En este punto, las otras personas de la tienda te están mirando. Alguien niega con la cabeza y lanza una mirada de desaprobación que grita: “¿por qué no podes controlar a tu hijo?”. Así que recurrís a una táctica a la que han recurrido muchos padres: le pasás a su hijo su teléfono celular. Deja de llorar inmediatamente, felizmente absorto, mientras podés terminar tus compras en paz. ¡Problema resuelto! ¿O no?

    Sarah M. Coyne es profesora de desarrollo humano en la Escuela de Vida Familiar de la Universidad Brigham Young, en Utah, EE.UU. Habla regularmente con familias y adolescentes sobre el uso de los medios de comunicación de manera positiva. Es promotora del estudio Efectos de los medios en el desarrollo desde la infancia hasta la adultez (M.E.D.I.A. por sus siglas en inglés Media Effects on Development from Infancy to Adulthood,), único en el mundo.

    En ese camino de su investigación, estudia a 510 familias de nativos digitales intentando trazar sus actitudes y comportamientos. En entrevista exclusiva con Infobae, analizó qué sabemos hoy de la generación centennial.


    Es cada vez más habitual el usar un dispositivo para calmar o serenar a un niño, Coyne explicó a Infobae: ”Es una estrategia que se llama regulación de las emociones de los medios y ocurre cuando usan los medios para ayudar a manejar las emociones difíciles de sus hijos. En el momento, parece ser muy efectivo. Pero, esta simple estrategia afecta la forma en que los niños manejan las emociones en general. Y podría ser contraproducente para nosotros a largo plazo, tal vez aumentando las rabietas en general. Esto es lo que intentamos examinar en nuestro estudio reciente sobre los medios de comunicación y los niños pequeños”.

    Otro aspecto importante,que ha aumentado con la pandemia, es el tiempo de exposición a las pantallas. El uso de los dispositivos está aumentando en cantidad de horas y disminuyendo en edad de los niños que los usan.

    “Los padres informan que, en promedio, los niños menores de dos años están en las pantallas durante aproximadamente una hora al día. Los pequeños usan los medios de comunicación por muchas razones con distintos resultados de desarrollo. Algunos dispositivos son excelentes para los niños, ya que les ayudan a entablar relaciones más estrechas con familiares que viven lejos o les ayudan con las matemáticas y el lenguaje. Sin embargo, otras formas de uso de las pantallas pueden dañar el desarrollo cognitivo de un niño pequeño y acortar la capacidad de atención”, resaltó Coyne.


    -¿Por qué es relevante para los niños el uso de los dispositivos para regular las emociones?

    -Actuar sobre las emociones se vuelve vital para los padres porque los bebés y los niños pequeños luchan por regularlas por sí mismos; pero necesitan ayuda. Por ejemplo, supongamos que un bebé está llorando. En ese caso, a menudo necesitan que alguien los levante y los cargue para calmarse, usando el cuerpo adulto para regular lo que les pasa y aprendiendo por sí mismos a hacerlo de ese modo. Cuando los padres les dan un teléfono a sus niños pequeños para calmarlos, estos puede adquirir el hábito de depender de las pantallas cuando las cosas se ponen difíciles. Esto podría conducir a un uso de medios problemático o adictivo más adelante en el desarrollo.

    -¿Este es uno de los puntos que intentaron probar en la última investigación?

    -Efectivamente. Para hacerlo realizamos un estudio preguntando a los padres con qué frecuencia usaban los dispositivos para calmar a sus niños pequeños (de 2 a 3 años). Descubrimos que esto era relativamente común: solo el 3% de los padres dijeron que nunca usan los medios para regular las emociones de sus hijos, mientras que el 19% dijo que los usan con frecuencia. Y ese uso aumentaba si sus hijos tenían un temperamento difícil. Los padres también les dieron dispositivos a los niños más extrovertidos. Estos pequeños pueden tener mucha energía y, a menudo, ser exigentes. Piden más interacción social y emocional de sus padres como por ejemplo, hablar en exceso, querer que jueguen mucho con ellos. De manera similar, los niños que se enojan rápidamente pueden desgastar a los padres con la misma velocidad.

    -También analizaron las reacciones de los niños

    -Hicimos que vieran un episodio de “Daniel Tigre” durante cinco minutos. Este programa en particular trataba sobre la regulación de las emociones y qué hacer cuando estás molesto. Detuvimos inesperadamente el programa en medio del episodio y luego vimos lo que hicieron los niños durante los siguientes minutos. Descubrimos que los pequeños tenían más probabilidades de hacer berrinches cuando los padres informaban que usaban los dispositivos. Este es un indicador temprano del uso problemático de las pantallas, que puede conducir a una adicción cuando los adolescentes mayores y los adultos todavía dependen de los medios para regular las emociones difíciles.


    -¿Qué le diría a los padres que argumentan que es muy complejo que sus niños se sienten en el auto o a comer en un restaurante sin una escena?He estado allí. Tengo cinco hijos pequeños y hemos tenido una buena cantidad de rabietas públicas. A veces, hemos recurrido a dispositivos; después de todo, es una herramienta excelente. El objetivo es evitar el hábito de recurrir a las pantallas cuando su hijo expresa emociones difíciles.

    -Cómo puede evitarse el exceso de pantallas

    -Es necesario validar las emociones de nuestros hijos y demostrar empatía. “Es aburrido sentarse en un carrito de la compra durante una hora mientras tus padres van al supermercado. Probablemente yo también me aburriría”. Nombre la emoción del niño, por ejemplo, “supongo que se siente aburrido (o enojado o triste) estar sentado allí. Lo entiendo, ¿Cómo puedo ayudarte?” Simplemente validar y expresar empatía podría ser suficiente para disuadir un colapso total. Si validar y mostrar empatía no funciona, es aconsejable prepararse con una mochila de herramientas que puede usar para ayudar a distraer a su hijo sin incluir los dispositivos. Juguetes, stickers y libros que solo usa cuando sale, para que sean nuevos y estén en buen estado. Si aún así no funciona, hay que detenerse y pensar. Si el adulto se desborda nunca ayuda. Hay que detenerse, respirar al menos unas diez veces de manera profunda y darse a uno mismo un segundo para pensar.

    -Si un adulto cae eventualmente en los dispositivos, ¿perjudica a su hijo? ¿Cuál es la medida justa?

    -No debería sentirse culpable si los utiliza en raras ocasiones. Seguramente no será el primero ni el único padre en usarlos para ayudar a un niño pequeño que llora a calmarse. Trate de enfocarse en hacer algo más que usar las pantallas y guardarlas, como un largo viaje en avión. Sentirse culpable cada vez que le da a su hijo un teléfono o una tablet no va a ayudarlo ni a usted ni a su hijo. Lo esencial es centrarse en que estamos ayudando a nuestros hijos a reconocer que las emociones difíciles están bien y que pueden usar muchas herramientas diferentes para lidiar con ellas.


    -¿Los videojuegos generan adicción?

    -En la literatura se debate acaloradamente si los videojuegos se vuelven patológicos o adictivos por naturaleza. Varios estudiosos no creen que los dispositivos puedan ser adictivos. Sin embargo, una gran cantidad de otras investigaciones indican que pueden volverse destructivos para la vida familiar. Por lo tanto, es importante que las familias reconozcan cuándo los videojuegos son un entretenimiento inofensivo y cuándo se convierten en un problema muy real. La Organización Mundial de la Salud ha reconocido que el uso patológico de los videojuegos (también llamado trastorno de los juegos de Internet) es un comportamiento grave digno de un estudio futuro. Solo alrededor del 10% de los jugadores desarrollarán un problema patológico.

    -¿Qué comportamientos contribuyen al desarrollo de esta adicción?

    -Estamos hablando de un problema multifacético. Sin embargo, las familias pueden jugar un papel, tanto para bien como para mal. Por ejemplo, varios estudios han encontrado que los estilos de crianza severos y las familias con altos conflictos tienden promover síntomas de adicción a los videojuegos, mientras que la crianza cálida y receptiva se ha relacionado con una menor adicción. Esto también podría interactuar con la fisiología del niño. Hicimos un estudio que mostraba que los adolescentes que eran muy reactivos durante los conflictos familiares eran los más propensos a desarrollar síntomas de videojuegos con el tiempo. Establecer reglas sobre los videojuegos es importante, pero tiende a ser contraproducente cuando son demasiado restrictivas. La crianza positiva y ayudar a su hijo a sentirse seguro contribuye en gran medida a que sea más resistente contra la adicción.

    -¿Qué debe hacer una familia cuando hay evidencia de un problema con los videojuegos?

    -Afortunadamente, en los últimos años se han identificado una serie de estrategias de tratamiento que son bastante efectivas. La mayoría de las investigaciones se han centrado en la terapia cognitivo-conductual (TCC) que se centra en cambiar las distorsiones cognitivas y los comportamientos inútiles. De hecho, la terapia familiar es particularmente eficaz en el tratamiento del trastorno en el uso de videojuegos. Otros tratamientos incluyen el uso de la desensibilización y el reprocesamiento de los movimientos oculares (EDMR) y tratamientos farmacológicos que a menudo se centran en el tratamiento de trastornos comórbidos, como la depresión o el TDAH.

  • SSP Sinaloa fomenta valores y busca prevenir adicciones

    SSP Sinaloa fomenta valores y busca prevenir adicciones

    El campo Esmeralda de Agrícola Chaparral solicitó la visita de la dependencia

    Un mayor acercamiento de las y los niños con los valores, los derechos y la prevención de las adicciones fue el objetivo de una visita al campo agrícola Esmeralda de la Agrícola Chaparral ubicado en Culiacán por parte de Programas Preventivos de esta secretaría.

    A través del uso de títeres, los promotores implementaron un ameno diálogo con las y los niños del nivel de preescolar quienes emocionados participaron en la actividad donde pudieron reforzar sus conocimientos en relación a valores como la honestidad, el respeto y la responsabilidad.

    Por otra parte, las y los niños de quinto y sexto grado, así como secundaria fueron alertados en relación a las consecuencias del uso de drogas y de las diferentes formas que existen para realizar denuncias al respecto.

    Un elemento de la Policía Estatal Preventiva tuvo un acercamiento con las y los estudiantes previo a la participación de un binomio de la Unidad K9 de la corporación a fin de mostrar que la autoridad policial está al servicio de la ciudadanía.

    Verónica Torres, directora del plantel educativo que cuenta con preescolar, primaria y secundaria, agradeció este tipo de trabajo preventivo de parte de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, especialmente al utilizar dinámicas tan atractivas que convierten este aprendizaje en algo significativo para las y los asistentes.

  • Vapeadores, puerta de entrada a adicción y otras enfermedades

    Vapeadores, puerta de entrada a adicción y otras enfermedades

    Los cartuchos con soluciones para vapear pueden contener en un mililitro altas concentraciones nicóticas, comparables a cajetilla y media de tabaco convencional, advierten estudios científicos sin conflicto de intereses con la industria tabacalera.

    Dichas soluciones para cigarros electrónicos o vapeadores, llamados Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN), pueden contener hasta 30, 50 y 60 miligramos por mililitro, y son considerados como una puerta de entrada a la adicción a la nicotina.

    Pese a su prohibición en México, tanto para su importación como exportación, estudios recientes del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) revelan que 51 por ciento de los adolescentes mexicanos conoce los SEAN; 20 por ciento creen que son menos dañinos que el tabaco convencional y al menos 10 por ciento lo han probado, 4 por ciento de forma exclusiva.

    El informe “Evidencia actualizada sobre vapeo: un reporte del repositorio SEAN”, coordinado por Inti Barrientos Gutiérrez, investigador del INSP, destaca que en el caso de adolescentes y jóvenes el uso de los SEAN puede generar graves efectos en su salud debido, entre otros factores, a que la nicotina es especialmente adictiva antes de los 21 años.

    También existe una facilidad de consumo con equipos electrónicos cada vez más sofisticados; puede ocultarse su uso, es de fácil acceso y ofrece miles de sabores y colores atractivos para niños y adolescentes, pues se estima que 70 por ciento de los adolescentes que vapean prefieren líquidos con sabores dulces.

    Pedro tiene 18 años y usó por primera un vapeador a los 15, cuando ingresó al bachillerato. Hoy es un consumidor dual (vapeo/cigarro convencional). Supo de los SEAN “cuando algunos compas me lo ofrecieron. Me dicen: ‘Esto es un cigarro electrónico, es de sabores más ligeros’. Lo probé y sí, sabe muy rico. Recuerdo la primera experiencia y es vapor con sabor; claro, tiene nicotina, es muy adictivo”.

    Adquirir un “vape” no es problema, afirma. “Se puede buscar con un díler en redes sociales, en Facebook o Instagram, pones la palabra vape y te lleva a gente que lo vende cerca de tu zona. Lo contactas y te hacen el envío. Además, hay máquinas expendedoras en algunos puntos de la ciudad y locales. Incluso, fui a un restaurante que tenía vape incluido en la carta”. Los “vape”, agrega, “se han convertido en un muy buen negocio si quieres hacer dinero, porque los compras al mayoreo, los venden en redes sociales y sí le ganas bastante”, aunque advierte, “también hay mucha piratería”.

    La oferta, asegura, es enorme. Hay vapeadores de 500, mil, mil 500 y 3 mil fumadas, aunque señala que “el problema es su precio, pues un “vapeador para 3 mil fumadas puede costar más de 800 pesos, y de 500 –que te lo acabas en un día– son 250 pesos”.

    El informe destaca que los líquidos de vapeo “contienen acetaldehído, formaldehído (compuestos clasificados como carcinógenos), glicerina, propilenglicol y etanol. Además, los aerosoles producidos por los dispositivos de vapeo tienen altas concentraciones de plata, hierro, níquel, aluminio y silicio, así como nanopartículas de estaño, cromo y níquel”.

    Agrega que se debe considerar que las variaciones de voltaje asociadas con los vapeadores “pueden resultar en una degradación excesiva de propilenglicol y formaldehído, lo que sugiere una exposición a metales de cinco a 15 veces más alta derivada de estos dispositivos, en comparación con los cigarros combustibles”.

    Pese a los riesgos que implica su uso para la salud, afirma Pedro, “no conozco a una sola persona que vapee y que no sepa que es súperdañino. Es una plática frecuente en fiestas y reuniones con amigos. Sabemos que hace más daño que el cigarro convencional, que es una porquería, pero es delicioso, súperadictivo, además de ser un producto súperllamativo”.