Se considera adicción a los videojuegos cuando el jugador se aísla, pasa más de cuatro horas jugando y siente la necesidad de jugar todo el tiempo
Los hay de carreras, disparos, aventuras, peleas, destreza, etc. En la actualidad, hay videojuegos de todos los géneros tan interesantes que quisiéramos probarlos todos, dominar sus técnicas y competir con otros jugadores en línea. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre la adicción a los videojuegos. ¿Sabés cómo reconocer cuando tu pasatiempo se convirtió en una adicción?
El el 2022, la OMS incluyó la adicción a los videojuegos a la lista de trastornos de salud, junto con el desgaste profesional o burnout. La adicción a los videojuegos es un patrón persistente y recurrente que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo durante un periodo mínimo de un año.
¿Cómo sé si soy adicto a los videojuegos?
Se considera adicción cuando:
- Juegas más de cuatro horas seguidas
- Prefieres los videojuegos a otras actividades lúdicas
- Evitas encuentros sociales para quedarte en casa a jugar
- Sentir la necesidad de jugar constantemente y no descansar ni pensar en otras cosas
La adicción a los videojuegos puede provocar daños en la salud mental y física de los jugadores, lo cual también incluye aumento de ansiedad, trastornos del sueño, depresión y problemas de concentración.
¿Cómo se evita la adicción a los videojuegos?
Para evitar que tu pasatiempo se desarrolle en una adicción, hay recomendaciones que te ayudarán a equilibrar tu vida personal con los pixeles:
- Establece horarios de juegos
- No juegues antes de dormir
- La computadora o consola no deben estar en la habitación
- Juega después de concluir con tus responsabilidades
- Si tienes hijos, no uses los juegos como premio ni castigo




