En el auditorio de Humanidades de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la mañana del miércoles 4 de marzo habrá más que paneles, discursos o registros fotográficos. Habrá memoria. Habrá ruta. Y sobre todo, habrá ejemplo. Ejemplo de mujeres que no solo ocuparon cargos en un campo tradicionalmente vedado a su género —la Coordinación General de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Sinaloa— sino que con su ejercicio diario abrieron puertas y pusieron en alto el valor de la palabra, la estrategia y la comunicación como fuerza social.

Decir que son pioneras no basta. Hay que sentirlo. Porque detrás de cada titular, cada boletín, cada estrategia de comunicación que articuló la voz institucional con su gente, hay una vida profesional que supo vencer prejuicios, expectativas y, muchas veces, la resistencia de una estructura patriarcal.
La primera de ellas, la Dra. Rosa del Carmen Lizárraga Félix, fue la primera mujer en asumir esa responsabilidad en el Gobierno estatal. Con una sólida formación académica —incluido un doctorado en Derecho de Acceso a la Información— y varios años forjando su trayectoria en periodismo y comunicación institucional, Rosy Lizárraga no solo ocupó un cargo simbólico: dejó una huella de rigor, respeto por la verdad pública y un sentido profundo de responsabilidad social. Su paso por esa coordinación no fue un accidente, sino un acto de justicia histórica en un espacio reservado durante décadas a varones, un puente para las que vendrían después.
En esa brecha abierta caminó con firmeza Elisa Margarita Pérez Garmendia, mujer comunicadora que encabezó la comunicación social estatal en un contexto donde la información pública exige no solo sentido institucional sino claridad estratégica. Pérez Garmendia supo articular equipos, motivar a colaboradores y sostener el pulso de una narración gubernamental que conectara con la sociedad. Más allá del cargo, su liderazgo se refleja también en su papel como presidenta de la Asociación Sinaloense de Comunicadoras, donde promueve la capacitación, la defensa de derechos y la visibilidad profesional de las mujeres en medios y comunicación pública.
Y finalmente, la LCS Adriana Margarita Ochoa del Toro, figura que ha sabido transitar desde las redacciones periodísticas hasta la dirección de radios y unidades de comunicación pública. Su ejercicio profesional incluye procesos informativos en medios, conducción de estrategias institucionales y una defensa constante del diálogo entre gobierno y sociedad. Su sensibilidad para reconocer la aportación de los medios, de la radio y de quienes históricamente han contado la vida social sinaloense es testimonio de una comunicadora hecha en batalla, que conoce el valor de escuchar tanto como el de hablar.
Moderando este encuentro único estará el Dr. José Carlos Aceves Tamayo, figura académica y gestor institucional en materia de comunicación en la UAS, quien habrá de conducir la conversación con respeto, curiosidad y profunda comprensión de lo que implica el oficio y el arte de comunicar.
Este panel no solo celebra que tres mujeres hayan ocupado el mismo cargo, sino que celebra que tres mujeres lo transformaron: le dieron matices propios, lo humanizaron y lo vincularon con la sociedad. Porque a final de cuentas, la comunicación no es un engrane frío: es historia, es cultura, es escucha, es decisión y, sobre todo, es humanidad.
En el marco del Mes de la Mujer, este encuentro nos recuerda una verdad simple y luminosa: las barreras solo son hitos para las que tienen la valentía de ver más allá de lo posible.




