Culiacán: del cansancio al desplazamiento

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Eran alrededor de las 10 de la mañana cuando asesinaron a Ricardo Mizael en Culiacán. Un adolescente de 15 años que salió de su casa para comprar un biberón y alimentar a unos gatitos que había rescatado. No era de madrugada. No estaba en un sitio clandestino. Era pleno día. Era rutina. Era vida cotidiana.

Ricardo era apenas un muchacho de preparatoria, de esos que todavía cargan sueños en la mochila y esperanza en la mirada. Le gustaba el básquetbol, la cancha como espacio de disciplina y libertad. Pero también tenía un corazón profundamente altruista: rescataba gatitos, los cuidaba, los alimentaba. Quería ser veterinario. Quería sanar.

En redes sociales no circulan números, circulan recuerdos. Lo describen noble, tranquilo, siempre dispuesto a ayudar. No era una cifra más en la estadística roja. Era hijo, era compañero, era amigo. Era un joven que soñaba con salvar vidas… y al que le arrebataron la suya demasiado pronto.

Y eso es precisamente lo que duele y cansa.

Estoy cansada y harta de que nuestra conversación diaria esté marcada por balaceras, colonias en riesgo y mensajes de “avisa cuando llegues”. Cansada de que el miedo determine horarios, trayectos y decisiones familiares. Cansada de que tengamos que justificar la inocencia de las víctimas para indignarnos.

El cansancio ya no es solo emocional; ahora se traduce en decisiones concretas. Una encuesta aplicada por Deskover para el Consejo Estatal de Seguridad Pública, la cual revela que el 55% de los ciudadanos ha considerado mudarse a una zona más segura y un 3% ya lo hizo o está en proceso.

Más de la mitad de la ciudad evaluando irse. No es percepción aislada. Es desplazamiento interno.

Cuando una ciudad empieza a replegarse dentro de sí misma, el mensaje es claro: algo se rompió en la sensación de seguridad.

El 85% de los culiacanenses ha modificado sus hábitos diarios. Menos salidas nocturnas. Menos espacios públicos. Menos convivencia. La violencia no solo cobra vidas; también vacía calles, enfría negocios y erosiona comunidad.

Esta semana fue Ricardo. El mes pasado fue Fernando Alan. Mañana no sabemos. Y ese “no saber” es lo que está empujando a miles a replantear su futuro.

Cuando más de la mitad de una ciudad piensa en mudarse, el problema dejó de ser individual. Es estructural. Es profundo. Es urgente.

Porque Culiacán no puede acostumbrarse a que a las 10 de la mañana maten a un adolescente que iba por un biberón. Ni puede normalizar que el plan de vida de sus familias sea simplemente encontrar un lugar “menos peligroso”.

Duele aceptar que estamos aprendiendo a vivir así. Que el miedo ya no interrumpe la rutina porque se volvió parte de ella. Que en casa hablamos más de precauciones que de proyectos, más de “cuídate” que de “disfruta”.

Y, sin embargo, lo que más me duele no es el cansancio… es la posibilidad de que dejemos de sentirlo. Porque el día que ya no nos indigne, ese día habremos perdido algo más que la tranquilidad: habremos perdido la esperanza de recuperar la ciudad que amamos.

Estoy cansada, sí. Pero no resignada.

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Revés a jubilados inconformes: Tribunal ratifica reingeniería en la UAS

Mazatlán, Sinaloa.— El Tribunal Colegiado de Circuito con sede en Mazatlán resolvió a favor...

Investigadora de la UAS desarrolla biomaterial para recuperación de comunicación neuronal

En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la...

Cada contagio y cada muerte por sarampión es culpa de Morena: PAN Sinaloa

Barajas Cortés denunció que desde la llegada de Morena al poder se dejaron sin...

Rocha Moya y SNTE celebran reforma en materia de autonomía sindical

El gobernador recibió en su Despacho de Palacio de Gobierno al dirigente nacional del...

El Verde toma ventaja: del Congreso podría surgir el próximo presidente o alcaldesa de Guasave

En política, como en la agricultura —y Guasave sabe mucho de eso— no todo...

Fosas: las cifras que no cuadran

El dato medio sorprende por impreciso: unos hablan de mil, otros de mil 500...

Morena y el 2027: entre rumores de gabinete y mensajes desde la cúpula

Lo que hoy circula en Sinaloa no es todavía un hecho político consumado, pero...