La mujer aseguró que no sospechaba que estaba embarazada porque había menstruado, seguido un tratamiento anticonceptivo, tomado medicamentos y consumido alcohol.
Una mujer identificada como Angie Moreyra, de 32 años, provocó gran impacto en las redes sociales luego de que dio a conocer que tras visitar el hospital, porque tenía fuertes dolores abdominales, descubrió que estaba embarazada y tuvo que someterse a un parto de urgencia.
La historia viral fue dada a conocer por el medio argentino Clarín, quien relató que el caso sucedió el pasado 7 de marzo de 2023.
¿Cómo se dio cuenta que iba a ser mamá?
De acuerdo con la historia de Angie Moreyra, tras un dolor de estómago aparentemente inofensivo, pasó de un diagnóstico erróneo de distensión abdominal a una cesárea de emergencia.
Todo comenzó cuando Angie, acompañada de su pareja Matías, de 32 años, acudió a un centro de salud de atención primaria debido a un fuerte dolor de panza.
“Estaba un poco inflamada, pero no como un embarazo de nueve meses”, comenta Angie al recordar los primeros momentos. A pesar de que en los estudios iniciales la prueba de embarazo salió negativa, la molestia persistió y la llevaron al hospital más cercano.
Ya en el hospital, el diagnóstico inicial no coincidía con lo que ocurría. Pero un examen vaginal realizado horas después reveló la verdad: “Estás embarazada y en trabajo de parto”, le dijeron las médicas, dejándola en estado de shock.
“No puede ser”, respondió Angie, quien no sólo había seguido un tratamiento anticonceptivo, sino que también había tomado medicamentos, consumido alcohol y, además, había menstruado.
Giuliano, el “bebé mágico”, como lo llaman en su familia, llegó al mundo en medio de asombro.
Mujer se asombra tras descubrir que iba a ser mamá
Tras el diagnóstico, Angie fue trasladada a la sala de partos, donde intentaron un parto vaginal. Sin embargo, fue necesario realizar una cesárea para traer al mundo a Giuliano, quien pesó 2,300 kilos.
“El primer encuentro fue increíble. Tenía mucho miedo, pero enseguida fue amor”, recuerda Angie, quien también destacó la solidaridad del personal del hospital, que rápidamente le ofreció todo lo necesario para el bebé.
El shock de la situación fue seguido por la necesidad de comunicar la noticia a la familia. Mientras tanto, la generosidad de la comunidad ayudó a Angie y Matías a cubrir los gastos y la logística del cuidado del bebé.
“Nos regalaron ropa, pañales, hasta una cuna”, comentó la madre.
Hoy, con dos años de vida, la madre y el hijo están en perfecto estado de salud y la familia recuerda con asombro la experiencia que les cambió la vida.
La familia Moreyra ha decidido devolver el apoyo que recibieron. “Juntamos todo lo que ya no usa Giuliano y lo donamos. Queríamos compartir esa generosidad”, afirmó Angie, quien se mostró agradecida por el apoyo de todos aquellos que estuvieron presentes en su inesperado camino hacia la maternidad.