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domingo, agosto 7, 2022

Un mono ‘sicario’ y tigres de bengala: la obsesión de los narcos mexicanos por animales exóticos

Autoridades mexicanas descubrieron que una de las víctimas de una balacera ocurrida la semana pasada era una mascota: un mono araña vestido de sicario. La fascinación de los narcos por los animales recuerda a los traficantes de droga colombianos en la década de los ’80

La fascinación de los narcotraficantes mexicanos por los animales exóticos se puso en evidencia la semana pasada cuando un mono araña vestido como sicario de un cártel murió en un tiroteo, un tigre de 450 libras deambuló por calles del estado de Nayarit y un hombre murió tras acariciar a un tigre cautivo en una región dominada por un cártel en el estado de Michoacán.

Fotos de un tiroteo con la policía en Texcaltitlán, Estado de México, en el centro de del país en el que murieron 11 narcotraficantes mostraban a un mono pequeño —vestido con una chaqueta camuflada y un chaleco “antibalas”— sobre el cadáver de un pistolero que al parecer era su dueño. Inexplicablemente, el hombre armado tenía un cubo de plástico cubriéndole la cabeza.

Captura de pantalla de un video dado a conocer por la policía del Estado de México en el que se observa un mono araña vestido de sicario. El animal falleció durante un enfrentamiento, en Texcaltitlán el 14 de junio de 2022, entre las autoridades y un grupo de delincuentes que lo usaban de mascota. Crédito: Policía estatal Estado de México, México.

Las autoridades en el Estado de México confirmaron la autenticidad de las fotos y dijeron que no estaba claro si el mono —que llevaba además un pañal— murió en la balacera en la que falleció su dueño.

La fiscalía confirmó que “un primate perdió la vida en el lugar, presumiblemente era propiedad de un presunto delincuente, quien también murió durante los mismos hechos”.

“Se realizará la necropsia del animal por parte de un médico veterinario especialista en la especie” y se estudia presentar cargos de tráfico de animales contra los sospechosos que sobrevivieron el tiroteo, añadieron.

Al mono, como ocurre comunmente en estos casos, le fue compuesto su propio “corrido”, la balada folclórica mexicana que frecuentemente se compone en honor de los capos de la droga.

“Es una vida muy corta, al chango no le tocaba”, reza la canción, difundido en redes sociales.

Tigre deambula por las calles

En otro suceso ocurrido en el estado de Nayarit, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente dijo que había confiscado un tigre en la localidad de Tecuala, en la costa del Pacífico. Se encuentra cerca de la frontera con Sinaloa, hogar del cártel del mismo nombre.

La agencia gubernamental dijo que actuó “en atención a los reportes sobre un tigre de Bengala que paseaba por calles de Tecuala”, y concluyó que alguien poseía ilegalmente al animal.

Esos reportes se basaron en un video publicado en redes sociales esta semana, que mostraba a una mujer joven gritando al toparse con un tigre en una calle de un barrio residencial.

Las autoridades dijeron que al tigre le habían quitado los colmillos y las garras, y se puede ver en el video a un hombre colocando despreocupadamente una soga alrededor del cuello del felino y llevándoselo con él.

Otro tigre mató a un hombre

Pero, la historia más trágica que ocurrió la semana pasada se produjo en Michoacán, en el occidente del país, que ha sido dominado durante años por Cárteles Unidos y el Cártel Jalisco Nueva Generación.

El domingo, las autoridades confirmaron que un tigre mató a un hombre en Peribán, un pueblo de la región aguacatera del estado, donde las pandillas exigen pagos del rentable comercio del aguacate.

En un video publicado en redes sociales, cuya autenticidad no pudo confirmarse, el hombre llama al tigre a un costado de un recinto cercado. El hombre se para afuera del recinto, al parecer alimentándolo con una mano mientras extiende el otro brazo a través de una cerca para acariciarle el cuello.

El hombre entonces grita de dolor cuando el tigre le muerde el brazo extendido, sin soltarlo. A la larga el tigre le hirió los dos brazos. El individuo murió días después en un hospital, confirmaron autoridades locales.

La ley mexicana permite que los ciudadanos privados tengan animales exóticos siempre y cuando los registren bajo condiciones estrictamente supervisadas.

Animales como símbolo de poder del narco

El analista de seguridad, David Saucedo, afirmó que los delincuentes a veces consiguen esos permisos. Saucedo dice que los narcotraficantes a menudo mantienen animales exóticos como símbolo de poder y estatus, imitando a los narcotraficantes colombianos de las décadas de 1980 y 1990.

“Los narcotraficantes mexicanos copiaron de los narcos del cártel de Medellín la costumbre de adquirir animales exóticos y montar zoológicos privados”, afirmó. “De acuerdo con los códigos de la aristocracia de los narcotraficantes, contar con un zoológico privado era un prerrequisito para formar parte del selecto círculo de traficantes mayoristas de droga”.

“Algunos jefes del narco, como Heriberto Lazcano, líder de los Zetas, adquirieron fauna exótica para torturar o desparecer a sus víctimas”, dijo Saucedo. “Varios de sus enemigos fueron devorados por los tigres o cocodrilos que los Zetas tenían en sus criaderos y cubiles”.

Recuerda además colecciones exóticas como las que poseía Pablo Escobar, el líder del cártel de Medellín, quien llevó a Colombia cuatro hipopótamos a su zoológico personal —que tuvo más de 1,200 animales—, quienes se reprodujeron y cuya decencencia, en este 2022, se ha calculado en más de 90 ejemplares. Estos ejemplares, según las autoridades, han dañado el ecosistema en donde se encuentran.

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