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viernes, octubre 22, 2021

Qué sabemos sobre la ley anti LGBT de Hungría que se coló a la Eurocopa

Una polémica ley que prohíbe en Hungría hablar a menores sobre la homosexualidad ha ocupado la discusión en Europa, no solo en el seno de la Unión Europea (UE), sino también en las canchas de futbol donde se disputa la Eurocopa.

Esta ley ha sido el asunto más polémico que rodea el partido Alemania-Hungría, con el que se cierra la fase de grupo de la Eurocopa. El estadio Allianz Arena —en Múnich— iba a estar iluminado con los colores del arcoíris como una protesta contra la legislación. Ante la negativa de la UEFA, el gobierno de Múnich optó por iluminar el resto de sus edificios públicos con estos colores.

Una polémica ley que prohíbe en Hungría hablar a menores sobre la homosexualidad ha ocupado la discusión en Europa, no solo en el seno de la Unión Europea (UE), sino también en las canchas de futbol donde se disputa la Eurocopa.

La legislación, aprobada por Budapest la semana pasada, ha desatado nuevas tensiones con la UE, que la tildó de “vergüenza”, mientras que el gobierno ultranacionalista húngaro habló de “alegaciones falsas” y aseguró que solo pretende proteger a los jóvenes.

“Esta ley claramente discrimina personas en base a su orientación sexual. Va contra todos los valores fundamentales de la UE”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen, sobre la nueva norma de Hungría, que ha sido también criticada con dureza por al menos 15 países de la UE.

Esta ley ha sido el asunto más polémico que rodea el partido Alemania-Hungría, con el que se cierra la fase de grupos de la Eurocopa. El estadio Allianz Arena —en Múnich— iba a estar iluminado con los colores del arcoíris como una protesta contra la legislación. Ante la negativa de la UEFA, el gobierno de la ciudad optó por iluminar el resto de sus edificios públicos con estos colores.

Esto es lo que sabemos sobre esta legislación, la última medida contra la comunidad LGBTQ durante el gobierno del ultraderechista Viktor Orban.

¿Qué dice la ley?
El 15 de junio, Hungría prohibió la “promoción” de la homosexualidad entre los menores en una ley que genera inquietud en asociaciones de defensa de derechos humanos, que temen que la ley, bajo el supuesto paraguas de “proteger los derechos de los niños”, cancele programas de educación sexual y de género o censure libros, series o películas donde se evoque la homosexualidad.

“La pornografía y los contenidos que representen la sexualidad o promuevan la desviación de la identidad de género, el cambio de sexo o la homosexualidad no deben ser accesibles a menores de 18 años”, dice el texto consultado por la agencia AFP.

La ley fue aprobada por 157 votos a favor y uno en contra en el Parlamento, controlado por el partido Fidesz de Orban, durante una sesión transmitida en directo por los medios que fue boicoteada por gran parte de la oposición.

El deporte y el orgullo en 2021… la discusión sigue Voces deportivas que se levantan, iniciativas que se rechazan y ese constante forcejeo entre las narrativas de respeto hacia la diversidad y las visiones conservadoras.
Miles de personas protestaron el 14 de junio por la noche en las calles de Budapest para denunciar esta “propaganda permanente” del gobierno contra la comunidad LGBT.

Orban, que prometió instaurar una “nueva era” cultural para defender los valores cristianos y tradicionales, endureció a lo largo de su mandato la legislación contra lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros.

En la práctica, la ley puede implicar que no se autoricen programas de educación sexual o la publicidad de multinacionales solidarias con las minorías sexuales, así como una recopilación de cuentos y leyendas desdramatizando la homosexualidad que enfadó al poder en otoño de 2020. El primer ministro Orban pidió entonces “dejar a los niños tranquilos”.

Organizaciones de la sociedad civil de defensa de derechos humanos temen que esto implique la prohibición de series como Friends y de películas como Briget Jones, Harry Potter o Billy Elliot, donde se evoca la homosexualidad.

“El texto de la ley es, a propósito, muy ambiguo”, señala Zsolt Szekeres, representante del comité de Helsinki (HHC), una organización de defensa de los derechos humanos.

Aunque asegura que todavía desconocen “enteramente las consecuencias” de la ley, Szekeres se muestra seguro que su aprobación “enfriará a los organizadores” de eventos. “¿Cómo asegurarme que lo que yo diga no llegará a orejas de un menor o que un niño no pasará por la calle durante un Orgullo Gay?”, dijo.

“Estas proposiciones estigmatizarán todavía más al colectivo LGTB, exponiéndolo a una mayor discriminación en un ambiente ya hostil”, comentó en un comunicado el director de Amnistía Internacional en Hungría, David Vig, que ve cercanía con la ley rusa que prohíbe todo acto de “propaganda” homosexual destinada a los más jóvenes.

Las multas vienen estipuladas junto a un arsenal de medidas de protección de menores y para combatir la pedofilia, una mezcla de conceptos denunciada por los manifestantes el lunes.

Entre ellas figura la creación de una base de datos de condenados accesible al público o la prohibición de que trabajen en determinadas profesiones.

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¿Por qué la inclusión y diversidad son un tema de negocios? No puede haber diversidad sin inclusión, es decir, sin respetar, valorar y considerar las diferentes perspectivas, estilos y necesidades de las personas, señala Nima Pourshasb.

Una ley “grotesta” para la UE
Alemania, Países Bajos, Suecia, Francia e Irlanda condenaron el martes a Hungría por esta ley.

La ley, que prohíbe la “exhibición y promoción de la homosexualidad” entre los menores de 18 años, viola los valores de la UE, dijo el ministro de Asuntos Europeos de Alemania, en medio de la profunda preocupación por que Hungría y Polonia violen el Estado de Derecho al pisotear las libertades de tribunales, académicos y medios de comunicación, así como al restringir los derechos de mujeres, inmigrantes y minorías.

“La Unión Europea no es prioritariamente un mercado único o una unión monetaria. Somos una comunidad de valores, estos valores nos unen a todos”, dijo Michael Roth a periodistas. “No debe haber ninguna duda de que las minorías, también las sexuales, deben ser tratadas con respeto”.

Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo emitieron una declaración conjunta en la que condenaron los últimos cambios legales promovidos por el primer ministro húngaro Viktor Orbán, por considerarlos una violación del derecho a la libertad de expresión y una “forma flagrante de discriminación basada en la orientación sexual”.

La canciller alemana, Angela Merkel, calificó este miércoles de “equivocada” la ley húngara. “Pienso que esta ley está equivocada” y es “incompatible con mi idea de la política”, dijo la responsable ante los diputados alemanes.

La ministra sueca calificó a la ley húngara de “grotesca”, mientras que su par neerlandesa pidió a Budapest que la anule y su homólogo irlandés dijo que la Comisión Europea debe demandarla ante el máximo tribunal de la UE. Austria dijo que es un error incluir las disposiciones anti-LGBTQ en un proyecto de ley que penaliza la pedofilia.

“Estoy muy preocupado. (…) Es un error lo que ha ocurrido allí y tiene que parar”, dijo el irlandés Thomas Byrne. “Es un momento muy peligroso para Hungría, y también para la UE”.

Miembro desde 2004 de la Unión Europea, cuya carta de derechos fundamentales prohíbe toda discriminación basada en la orientación sexual, Hungría es regularmente acusada por Bruselas de atentar contra el Estado de derecho.

“No podemos dejar que nuestros conciudadanos piensen que en cuestiones tan fundamentales, Europa es a la carta. Y por eso los defenderemos con firmeza”, aseguró el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Clément Beaune.

Antes del retorno del poder de Orban en 2010, era uno de los países más progresistas de la región, donde la homosexualidad había sido despenalizada desde comienzos de los 1960 y la unión civil entre personas del mismo sexo estaba reconocida desde 1996.

La reacción húngara
De cara a las elecciones del próximo año, Orbán se ha vuelto cada vez más radical en materia de política social, en una autoproclamada lucha por salvaguardar lo que, según él, son los valores cristianos tradicionales frente al liberalismo occidental.

Pero el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, señaló que la ley sólo está dirigida a los pedófilos.

“La ley protege a los niños de manera que convierte en un derecho exclusivo de los padres la educación de sus hijos en materia de orientación sexual hasta los 18 años”, dijo. “Esta ley no dice nada sobre la orientación sexual de los adultos”.

En un comunicado emitido hoy en Budapest, el gobierno húngaro aseguró que las críticas de Von der Leyen son una “vergüenza, ya que se basan en alegaciones falsas”.

La nueva ley “protege los derechos de los menores, garantiza los derechos de los padres y no afecta los derechos de orientación sexual de aquellos que tiene más de 18 años, por lo que no contiene ningún elemento discriminatorio”, señala la nota oficial.

Además, el gobierno del primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán acusa a la presidenta de la Comisión de haber “emitido una opinión política sesgada sin haberse realizado antes una investigación independiente”.

Protestas contra la ley
La semana pasada miles de personas protestaron contra la ley en el centro de Budapest y hasta el momento más de 130,000 húngaros han firmado una petición pidiendo que se anule.

La oposición progresista, colectivos de defensa de los derechos LGTBI y los pocos medios de comunicación no controlados por el Gobierno califican la ley como homófoba al vincular la homosexualidad con la pedofilia.

La ley intenta “erradicar la existencia de las personas del colectivo LGTB+”, dijo hoy en declaraciones a Efe Luca Dudits, de la directiva de Háttér, la organización pro derechos de la comunidad LGTBI más grande de Hungría.

Agregó que esto significará que la comunidad LGTB+ “no tendrá ninguna representación en los medios de comunicación, ni programas de educación e información que ayude a tratar el acoso que sufren los jóvenes LGTB en los colegios”.

Por esas razones, Háttér está trabajando para llevar el caso a las “instancias más altas” al tiempo que espera que “la Unión Europea actúe urgentemente”, concluyó Dudits.

Colegios, medios de comunicación y Eurocopa
Muchos docentes húngaros han compartido en los últimos días en las redes sociales un texto en el que aseguran que desconocerán la ley y que hablarán en sus institutos sobre homosexualidad a menores de 18 años.

“Hablaré a menores de edad sobre temas LGTB+, y también les diré que vivir la vida con una propia identidad es una de las condiciones de la salud espiritual”, afirman.

También algunos medios de comunicación han criticado la ley al destacar que si se atienen a sus prohibiciones, películas como Harry Potter deberán ser presentadas después de las 22.00 de la noche y señaladas como no aptas para menores de edad.

La polémica ha tenido incluso repercusión en la actual Eurocopa, ya que el ayuntamiento de Múnich, donde Hungría juega este miércoles contra Alemania, ha propuesto iluminar el estadio Allianz Arena con los colores del arco iris, como protesta contra la ley.

La UEFA finalmente no autorizó a Múnich iluminar su estadio, pero en las gradas y en los alrededores del Allianz Arena habrá centenares de banderillas arcoíris.

Desde el jefe de la diplomacia alemana a la presidencia francesa, numerosas capitales europeas criticaron el rechazo de la UEFA a permitir que el estadio de Múnich, que albergará el partido de esta noche, se ilumine con los colores arcoíris de la comunidad LGBT.

Al denegar a la ciudad de Múnich su solicitud para iluminar su estadio con los colores arcoíris, la UEFA desencadenó las críticas y suscitó un movimiento de solidaridad en Alemania.

Para tratar de calmar la tempestad, la UEFA, organizadora de la competición que se desarrolla en 11 ciudades de diferentes países, reafirmó su “firme compromiso” contra la homofobia y vistió en Twitter su logo con los colores arcoíris.

El presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, trató de defenderse de las críticas denunciando iniciativas “populistas” de personas que “intentan demasiado a menudo utilizar a asociaciones deportivas para sus propios fines”.

Sin atacarlo frontalmente, podría referirse al alcalde de Múnich, el socialdemócrata Dieter Reiter. Él fue quien solicitó iluminar el Allianz Arena, antes de denunciar un rechazo “vergonzoso” de la UEFA.

El ayuntamiento de la capital bávara lucía en dos pisos de su fachada seis grandes banderas arcoíris, mientras que un imponente aerogenerador visible desde el estadio será iluminado por la noche.

Varios estadios de la Bundesliga serán también iluminados con el arcoíris esta noche, de Fráncfort a Colonia, pasando por Wolfsburgo, Augsburgo y el Estadio Olímpico de Berlín.

Un historial de restricciones anti LGBT
Desde que llegó al poder en 2010, el gobierno de Orbán ha adoptado varias leyes que limitan los derechos LGTB+ y algunos políticos oficialistas han lanzado públicamente mensajes homófobos.

En la Constitución de 2011, aprobada por el ejecutivo de Orbán gracias a su mayoría de dos tercios en el Parlamento, se determina que el matrimonio es únicamente la unión de un hombre y una mujer.

El presidente del Parlamento, László Kövér, llegó a comparar a las parejas homosexuales que quieren adoptar con pedófilos.

El propio Orbán dijo tras prohibir la adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo que “Hungría es un país tolerante y paciente con la homosexualidad, siempre que dejen en paz a nuestros hijos”.

Y en mayo de 2020, en plena pandemia del coronavirus, el Gobierno húngaro aprobó una ley que prohíbe a los transexuales cambiarse de nombre una vez realizado el cambio de sexo.

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