Hay historias que merecen ser contadas, lugares que guardan la memoria de generaciones y personas que han hecho de la narración una manera de mantener vivo el pasado. En Culiacán, Jorge Contreras ha encontrado en las crónicas urbanas una forma de acercarnos a nuestra propia historia, recordándonos que detrás de cada calle, edificio y rincón de la ciudad existe algo que vale la pena conocer.
Este domingo 18 de octubre, Jorge celebró el segundo aniversario de su canal acompañado de familiares, amigos y fieles seguidores, en una jornada especial que comenzó con una misa en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, conocida popularmente como El Santuario.
Mi papá, Miguel Alonso Rivera Bojórquez, y yo tuvimos el gusto de acompañarlo en esta celebración, que representó mucho más que el aniversario de un proyecto digital: fue también una oportunidad para reconocer el valor de quienes dedican su tiempo a rescatar las historias de nuestra ciudad y compartirlas con nuevas generaciones.
La celebración religiosa tuvo un significado especial por el lugar donde se realizó. El Santuario no solamente es un espacio de fe para los culiacanenses, sino también un edificio vinculado con episodios trascendentales de nuestra historia. Durante la toma de Culiacán por las fuerzas maderistas, en mayo de 1911, fue el último bastión del destacamento federal porfirista comandado por el coronel Luis G. Morelos.
Durante la misa, el sacerdote José René Castro Bojórquez, actual párroco del templo, felicitó a Jorge Contreras, se declaró seguidor de su canal y lo animó a continuar contando historias, deseándole que su proyecto siga creciendo y llenándose de bendiciones.
Sus palabras resultaron especialmente significativas para alguien que ha encontrado en la crónica una manera de compartir recuerdos, anécdotas y acontecimientos que forman parte de la identidad de Culiacán.
Porque hablar de la historia de una ciudad no significa únicamente revisar fechas, documentos o acontecimientos políticos. También implica recuperar las experiencias de quienes la habitaron, reconocer los espacios que marcaron una época y comprender cómo se ha transformado nuestro entorno a través del tiempo.
El trabajo de Jorge Contreras nos invita precisamente a mirar de otra manera aquello que muchas veces vemos todos los días sin detenernos a pensar en su significado. Sus relatos nos recuerdan que la memoria urbana también forma parte de nuestro patrimonio cultural y que compartirla es una forma de preservarla.
Después de la misa, la celebración continuó en la Plazuela Rosales con la tradicional partida del pastel, en un ambiente de convivencia entre familiares, amigos y seguidores. Ese encuentro será motivo de un próximo video que compartiremos para recordar otros momentos de esta celebración.
Desde LOGOCÓMIC, me sumo a las felicitaciones para Jorge Contreras por estos primeros dos años de trabajo, constancia y pasión por las historias de nuestra tierra.
Al final, una ciudad no está hecha solamente de edificios, avenidas y monumentos. También vive en las voces de quienes la recuerdan, en las fotografías que conservan sus transformaciones y en las historias que se transmiten de una generación a otra.
¡Felicidades, Jorge! Que continúen las crónicas, los recuerdos y las historias que nos ayudan a comprender mejor a Culiacán.
Porque mientras existan personas dispuestas a contar su pasado, nuestra ciudad seguirá teniendo memoria.



