La marca de Dan Ryan con la donación de sangre no empezó como un objetivo ni como una hazaña: empezó con una escena mínima, en un edificio de oficinas, cuando su hermano —donante habitual— lo empujó a probar en una campaña de extracción. Ryan detestaba las agujas y se resistía, pero terminó aceptando. Ese “sí” inicial, atravesado por el miedo a lo desconocido, se convirtió con los años en una rutina sostenida y en una historia familiar que todavía se expande.
Con 113,562 litros de sangre donados a la Cruz Roja, el estadounidense Dan Ryan, 69 años, obtuvo un título de Récord Guinness al convertirse en el hombre con mayor volumen de sangre total entregada. La organización validó la marca en Malta, Nueva York, el 24 de junio de 2025. Según Récord Guinness, su registro corresponde al mayor volumen de sangre total donada por un hombre.
La dimensión de la marca se entiende mejor al compararla con la cantidad de sangre que suele tener una persona adulta: según Récord Guinness, un adulto promedio tiene entre 4,5 y 5,6 litros. En esta categoría, el registro anterior era de 241 donaciones y pertenecía al indio Paritosh Bagai, una marca que Récord Guinness situó el 20 de febrero de 2024.
Ryan empezó a donar en 1980, cuando su hermano, ya fallecido y donante habitual, lo animó a probar durante una campaña de extracción en el edificio donde ambos trabajaban. Según relató a Récord Guinness, él le explicó que la donación ayuda a otras personas y que algún día él mismo podía necesitarla.
Cómo empezó una rutina de donación de décadas
Al principio, Ryan no tenía intención de donar porque detestaba las agujas. Después de varias semanas, aceptó. También recordó que su hermano lo llamó “gallina” en tono de broma para convencerlo. Ryan resumió ese episodio con humor: cualquier método sirvió.
Sobre su primera donación, contó a Récord Guinness que el personal de la Cruz Roja hizo todo lo posible por aliviar sus temores. También recordó que sintió el corazón acelerado cuando iban a ponerle la aguja en el brazo.
Más tarde, resumió esa experiencia con una reflexión que marcó su continuidad como donante. Dijo que, como ocurre con muchas cosas, el miedo a lo desconocido fue mucho peor que la donación en sí.
Una constancia sostenida durante 46 años
Desde entonces se convirtió en donante habitual. En los últimos 46 años, solo hizo una pausa obligada de tres años por una medicación contra la malaria. La Cruz Roja Estadounidense entrega insignias de reconocimiento a quienes vuelven a donar como agradecimiento por sus aportes. Hasta mayo de 2026, Ryan había reunido 32 insignias.
Durante mucho tiempo guardó esas piezas en un cajón. Hace unos 15 años, cuando empezó con la carpintería como pasatiempo, fabricó un marco para exhibirlas. Ese marco quedó preparado para seguir creciendo. Ryan explicó que lo hizo con espacio para 40 insignias porque planea donar mientras le sea posible.
Si mantiene su ritmo actual, podría alcanzar 151,416 litros poco antes de cumplir 80 años. La propia fuente presentó esa posibilidad como una proyección condicionada, no como una meta ya cumplida.




