Ciudad de México. La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, rechazó ayer las acusaciones “sin sustento” que la gobernadora de Chihuahua, la panista Maru Campos, formuló en su contra sobre supuestos nexos con la delincuencia organizada. Exigió a la mandataria estatal que si tiene pruebas en su contra las presente ante las autoridades competentes y le señaló: “quién traiciona a la patria y a sus amigos, acabará traicionando a todos”
La presidenta nacional de Morena fue arropada de inmediato por la estructura partidista que se volcó para expresarle respaldo pleno, desde su propio Comité Ejecutivo Nacional, los 32 comités estatales, los 23 gobernadores morenistas y la jefa de Gobierno; así como los 17 coordinadores de la transformación que participarán en la contienda por 17 gubernaturas el próximo año, los senadores y los coordinadores parlamentarios en todas las entidades de la República.

“Quien acusa tiene la obligación legal y moral de presentar pruebas ya que “señalamientos sin fundamento, que sólo buscan el golpeteo político, son un acto de bajeza”, advirtieron los gobernadores de la 4T, los primeros en hacer público un posicionamiento público en el que brindan a Montiel su “total solidaridad, cobijo y reconocimiento”.
En un mensaje en redes sociales, Montiel Reyes advirtió: “No permitiré que señalamientos sin sustento ni calumnias pongan en duda mi trayectoria y honestidad”. Sostuvo que la gobernadora de Chihuahua sólo busca distraer la atención de lo que es verdaderamente importante.
“Chihuahua y todo México merecen saber qué papel desempeñaron agentes estadunidenses de la CIA en un operativo realizado en territorio nacional, quién autorizó su participación y quién es la persona responsable de la vulneración de nuestra soberanía”. Calificó a Campos de “mitómana”, de actuar “de manera cobarde” y de conducirse con deslealtad al país, a los chihuahenses y hasta a sus amigos.
Montiel sostuvo que ella va siempre “con la frente en alto, del lado del pueblo y ha trabajado por sacar de la pobreza a miles de chihuahuenses que habían vivido en el abandono, especialmente al pueblo rarámuri, “al que su gobernadora desprecia”.
Por su parte, los coordinadores estatales de la transformación, entre ellos el chihuahuense Cruz Pérez Cuéllar refrendaron su confianza en Montiel, al igual que la bancada guinda en el Senado, encabezada por Ignacio Mier.




