Ciudad de México.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) respaldó la prohibición de vender comida chatarra en instituciones educativas de todos los niveles, desde primaria hasta universidades, al considerar que la medida busca proteger la salud de los estudiantes y promover una alimentación saludable.
Durante la sesión del martes 13 de octubre, el máximo tribunal resolvió por unanimidad tres amparos promovidos por empresas comercializadoras de alimentos y bebidas que buscaban dejar sin efecto las restricciones establecidas por las secretarías de Educación Pública (SEP) y de Salud.
Con esta resolución, la Corte confirmó que los lineamientos publicados en septiembre de 2024 son constitucionales y deben aplicarse en los planteles del Sistema Educativo Nacional, incluidas las instituciones de educación superior.
Uno de los principales argumentos de las empresas era que los estudiantes universitarios, al ser mayores de edad, tienen derecho a decidir libremente qué consumir. Sin embargo, los ministros determinaron que el Estado tiene la facultad de regular los alimentos que se comercializan dentro de las escuelas para garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada.
La restricción contempla productos que no cumplen con los criterios nutricionales establecidos por las autoridades, entre ellos diversos alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
La Corte aclaró que la medida no significa una prohibición general de estos productos, pues podrán seguir comercializándose fuera de los centros educativos. La regulación se limita a su venta y distribución dentro de los planteles escolares.
Aunque la resolución fue aprobada por unanimidad, durante la discusión surgieron diferencias sobre su aplicación en universidades autónomas, como la UNAM. La ministra Yasmín Esquivel expresó reservas sobre este punto, mientras que otras integrantes del pleno defendieron que la autonomía universitaria no exime del cumplimiento de las disposiciones sanitarias.
Por su parte, la SEP celebró la decisión de la Suprema Corte al considerar que fortalece las acciones para generar entornos educativos más saludables y fomentar mejores hábitos alimenticios entre niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Con este fallo, las restricciones a la venta de comida chatarra quedan respaldadas judicialmente para todos los niveles educativos del país, incluidas las universidades públicas y privadas.



