Ciudad de México.- Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) protestaron en distintas partes del país, con bloqueos de vialidades, plantones y suspensiones parciales de actividades, luego de que concluyera sin acuerdos una mesa de negociación entre representantes de los trabajadores, autoridades federales y dirigentes sindicales.
La inconformidad se concentra en el incremento salarial del 2.9% directo al sueldo tabular, acordado por la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), porcentaje que los manifestantes consideran insuficiente frente al aumento del costo de vida y las condiciones laborales que enfrenta el personal de salud.
Los trabajadores demandan un aumento directo del 10%, además de mejores condiciones de trabajo, contratación de personal y abastecimiento de medicamentos e insumos médicos en clínicas y hospitales.
Las manifestaciones cobraron fuerza después de una reunión de más de siete horas en la Secretaría de Gobernación, celebrada el jueves 8 de octubre, que terminó sin alcanzar acuerdos entre las partes.
Tras el encuentro, grupos de inconformes se trasladaron a las oficinas centrales del IMSS, ubicadas sobre Paseo de la Reforma, donde instalaron un plantón y bloquearon la circulación vehicular en ambos sentidos.
Las protestas también se han extendido a otros puntos de la Ciudad de México, el Estado de México y distintas entidades de la República, ocasionando afectaciones viales y modificaciones en las actividades de algunas unidades médicas.
Además de las exigencias económicas, algunos trabajadores han solicitado la destitución de la dirigencia nacional del sindicato, al considerar que los acuerdos alcanzados no representan las necesidades de la base laboral.
Otro de los puntos de desacuerdo es la consulta nacional programada para el próximo 14 de octubre, mediante la cual los trabajadores sindicalizados podrán pronunciarse sobre la propuesta salarial. Mientras las autoridades y la representación sindical sostienen que debe respetarse ese procedimiento, los manifestantes cuestionan las condiciones en que se realizará.
Ante la falta de acuerdos, los inconformes convocaron a un paro nacional y advirtieron que podrían continuar con las movilizaciones hasta obtener respuestas a sus demandas.
No obstante, representantes de los trabajadores señalaron que los servicios esenciales, como urgencias, hospitalización, quirófanos y cuidados intensivos, deberán mantenerse en funcionamiento para evitar afectaciones a los pacientes.
Por su parte, la Secretaría de Gobernación reiteró que no puede intervenir en las decisiones internas del sindicato y manifestó su disposición a contribuir al diálogo entre las partes.



