Christa Pike, la única mujer condenada a muerte en Tennessee y la primera que iba a ser ejecutada en el estado en más de 200 años, sobrevivió a las dos dosis letales de pentobarbital administradas durante su ejecución, según los periodistas que presenciaron el procedimiento este miércoles 30 de septiembre.
Tras el intento fallido de ejecución, los abogados de Pike presentaron una moción de emergencia para frenar el proceso.
Los testigos, entre ellos periodistas de distintos medios estadounidenses, describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto.
Pike permaneció despierta, habló y cantó con su guía espiritual después de comenzar la administración del fármaco y, tras la primera dosis, continuó moviéndose y respirando de forma audible.
La periodista Catherine Sweeney, de la emisora WPLN, explicó que el protocolo de Tennessee contempla una primera administración de pentobarbital y, si es necesario, una segunda tanda.
Según el medio estadounidense New York Post, los abogados reportaron que “la Sra. Pike no ha perdido el conocimiento, todavía tiene latidos cardíacos y se la oye roncar”.
Los testigos indicaron que, tras ambas administraciones, Pike continuó respirando y emitiendo sonidos, incluidos fuertes ronquidos, además de realizar movimientos de cabeza y cuello.
Hasta el momento, se desconoce el estado de salud de la mujer.
La ejecución de la acusada se retomó hoy, miércoles 30 de septiembre, después de que el Tribunal Supremo de EE. UU. levantó una suspensión dictada horas antes por un tribunal federal de apelaciones.
El caso queda ahora en una situación extraordinaria después de que Pike sobreviviera a las dos tandas de pentobarbital, ya que sus abogados sostienen que el protocolo estatal no contempla qué ocurre en esa circunstancia.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato, cometido en 1995, de Colleen Slemmer, una compañera de 19 años del programa de formación laboral Job Corps en Knoxville.
Pike tenía 19 años cuando la mató junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, quien recibió una condena de cadena perpetua al ser menor de edad en el momento del crimen.
Pike lleva en el corredor de la muerte de Tennessee desde marzo de 1996.



