Según publicaciones de usuarios, la mujer sería de origen estadounidense y llevaría más de tres décadas viviendo en Playa del Carmen.
“Yo pagué por la playa casi 28 mil pesos”. La frase, atribuida a una mujer extranjera identificada como Rose, comenzó a circular en redes sociales y abrió una discusión que va mucho más allá de la polémica por quién puede entrar a una playa de Xcalacoco, en Playa del Carmen, Quintana Roo.
En el centro del conflicto se encuentra un acceso hacia la zona costera, una malla colocada para impedir el paso de prestadores de servicios de motos acuáticas, varias embarcaciones retiradas por autoridades y una disputa entre propietarios de predios que sostienen que el terreno continúa siendo privado y quienes utilizan el lugar para llegar a la playa y desarrollar actividades turísticas.
Sin embargo, decir que una persona es propietaria de una playa no equivale a acreditar jurídicamente la propiedad sobre la zona federal marítimo-terrestre. En este caso, el conflicto descrito por los involucrados se concentra precisamente en determinar la situación legal de los terrenos y del acceso.




