Comunicación, confianza e intimidad hacen parte de las recomendaciones de especialistas para construir relaciones más sólidas y duraderas.
Para numerosos especialistas en psicología, terapia de pareja y sexualidad, las relaciones de pareja no se fortalecen únicamente con el paso del tiempo. Mantener un vínculo sólido implica desarrollar hábitos de comunicación, confianza y adaptaciónque evolucionen junto con las personas.
Debido a esto, The New York Timesrecopiló una serie de recomendaciones compartidas por diferentes expertos para ayudar a las parejas a fortalecer su relación y enfrentar los desafíos cotidianos.
El punto de partida de esa recopilación es una conclusión respaldada por décadas de investigación. Según explica el diario, “casi un siglo de investigaciones han demostrado que las relaciones íntimas son una de las claves para una vida feliz”, razón por la cual mantenerlas requiere atención permanente y no solo entusiasmo en las primeras etapas.

Crear un lenguaje propio dentro de la relación
Uno de los consejos consiste en no limitar la manera de expresar el afecto a los conocidos “cinco lenguajes del amor”. La psicóloga Nicole McNichols, profesora asociada de la Universidad de Washington y autora del libro ‘You Could Be Having Better Sex’, plantea que cada pareja puede desarrollar formas particulares de demostrar cariño.
En su caso, explicó que su lenguaje del amor es “tontear”. Según la especialista, compartir bromas, apodos o momentos de humor ayuda a fortalecer la intimidad porque permite mostrar una faceta más auténtica de la personalidad.
Como ella misma resume: “muestras a tu pareja una parte de ti que puede ser un poco tonta y diferente de la que muestras al mundo”.

Cambiar una pregunta puede transformar una conversación
Otro de los cambios sugeridos parece sencillo, pero puede modificar la calidad del diálogo diario. La profesora de la Harvard Business School, Leslie John, propone reemplazar el habitual “¿cómo estás?” por una pregunta diferente: “¿cómo te sientes?”.
Para la experta, esta variación evita respuestas automáticas y abre la puerta a conversaciones más profundas. “Eso le da a la persona la oportunidad de decir algo un poco menos rutinario, y va a hacer una pausa para pensar en su respuesta”, explicó.
Preparar las conversaciones difíciles
Las discusiones delicadas también pueden manejarse de otra manera. Jefferson Fisher, autor del libro ‘Discute menos, habla más’, recomienda utilizar lo que denomina una“frase de aviso” antes de abordar un tema complejo.
En lugar de sorprender a la otra persona con una conversación incómoda, aconseja introducir el asunto con expresiones como: “Oye, me gustaría desahogarme un poco” o “Necesito tu ayuda con algo que me preocupa”.
Posteriormente, sugiere explicar de forma breve cuál será el tema para evitar que la otra persona “se deje llevar por el miedo y piense: ‘Estoy en un problema'”.

Identificar qué reduce el deseo
En el ámbito de la intimidad, el terapeuta matrimonial y familiar David F. Khalilipropone una estrategia diferente frente a los problemas relacionados con el deseo sexual. En vez de intentar incorporar constantemente novedades para recuperar la pasión, recomienda identificar primero los factores que disminuyen el interés.
Según el especialista, esas causas pueden ir desde conflictos emocionales dentro de la relación hasta aspectos cotidianos que pasan desapercibidos, por lo que eliminarlos puede resultar más efectivo que buscar soluciones externas.
La importancia de mantener espacios individuales
Otra de las recomendaciones recopiladas por The New York Times tiene que ver con conservar espacios personales incluso dentro de una relación estable.
La terapeuta Lisa Marie Bobbyconsidera que viajar sin la pareja puede convertirse en una experiencia positiva para ambos, mientras que la psicóloga Tracy Dalgleish cuestiona la idea de que una relación saludable implique hacer absolutamente todo en conjunto.
“Existe la idea errónea de que, en las relaciones sanas, las parejas lo hacen todo juntas”, afirmó la especialista, quien considera que mantener cierta independencia puede aportar nuevas experiencias y fortalecer el vínculo.

Adaptarse a los cambios también fortalece la intimidad
La recopilación concluye con una reflexión sobre la vida sexual a largo plazo. Los especialistas consultados coinciden en que una relación satisfactoria no depende exclusivamente de la frecuencia de las relaciones sexuales ni de alcanzar determinados estándares.
Kate Thomas, directora de servicios clínicos de la Clínica de Sexo y Género de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, explicó que el paso de los años obliga a muchas parejas a replantear su forma de entender la intimidad.
“Cuando tienes 80 años y padeces algo de artritis, la idea de lanzarse el uno encima del otro no siempre entra dentro de lo posible”, señaló.
Para la experta, la diferencia radica en la capacidad de adaptación. “Son aquellas parejas que están dispuestas a adaptarse a esos cambios, y siguen haciéndolo divertido, las que siguen teniendo una buena relación sexual”, concluyó.




