Ciudad de México. A pesar que la educación sigue siendo uno de los grandes anhelos de los jóvenes en México, al menos 14.3 por ciento de la población de 15 a 29 años en el país está fuera de la escuela y el empleo. A ello se suma, que únicamente 33.4 por ciento tiene como actividad exclusiva acudir a la escuela, mientras que 39.6 por ciento únicamente trabaja, y 12.8 por ciento acude a las aulas y a un empleo.
En la presentación del estudio “Jóvenes en México 2026”, elaborado por el Observatorio de la Juventud Iberoaméricana de la Fundación SM, destaca que si bien son las mujeres las que permanecen más en la escuela, su destino no siempre es el trabajo, sino los roles tradicionales del cuidado del hogar y la familia.
Al dar a conocer los principales hallazgos del estudio, José Antonio Pérez Islas, sociólogo y pionero en México del estudio de las juventudes, destacó que si bien muchos jóvenes quieren continuar sus estudios, principalmente por motivos de trabajo, el mercado laboral aún es incierto y precario.
Detalló que 69 por ciento de quienes laboran, perciben un salario mínimo, y otro 20.4 por ciento, hasta dos salarios mínimos, a lo que se suma la precariedad en la contratación. De ahí, que los jóvenes consideren que el trabajo ideal de sus vidas debe garantizar, además de un buen ingreso, estabilidad y movilidad, es decir, generar nuevos aprendizajes y habilidades.
En cuanto a sus relaciones afectivas, destacó que en su mayoría los jóvenes “persisten en la idea del amor romántico y las relaciones tradicionales, por lo que muchos siguen soñando con el príncipe azul y su princesa rosa”. Valoran principalmente en sus relaciones la estabilidad, la fidelidad y tener a alguien cion quien compartir su afecto.
Jóvenes mantienen un consumo digital principalmente pasivo
En cuanto a su conectividad y cultura digital, Enrique Pérez, profesor-investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y experto en temas de juventudes, indicó que los datos de las encuestas aplicadas a más de mil 200 jóvenes, con representatividad nacional en población urbana y no urbana, revelan que pese a ser parte de las nuevas generaciones, “esto no los hace expertos en Inteligencia Artificial y redes social”.
Por el contrario, agregó, se confirma que cerca de ocho de cada diez jóvenes mantienen un consumo pasivo, es decir, el uso de los espacios digitales se concentra en ver videos en Tiktok, chatear con amigos y comunicarse con su entorno y en menor medida, para su educación, ya que son usuarios de plataformas educativas donde siguen cursos, talleres o contenido que consideran relevante.
Los espacios digitales, dijo, también son considerados como herramientas laborales, pues funcionan para tener contactos y buscar empleo.
Y pese a lo que muchos piensan, indicó, los jóvenes “sí son conscientes de su consumo digital, saben de los riesgos, e incluso, pueden presentar un hartazgo de que todo lo que pueda ser relevante en su existencia tengan que pasar forzosamente por un espacio digital”.
Jóvenes prefieren leer en papel, pero consumen pocos libros
La especialistas en jóvenes, Mónica Valdez, señaló que en cuanto a su consumo cultural, los jóvenes manifiestan su gusto por leer, y no en dispositivos digitales, sino en el formato tradicional de papel, aunque su consumo de libros, ya sea por la escuela o por placer, se mantiene bajo, por lo que “podemos destacar que las acciones para promover o incentivar la lectura no han tenido mayor impacto”.
Agregó que otro hallazgo relevante del estudio es el uso del tiempo libre entre los jóvenes, quienes pasan cada vez más las horas libres en actividades solitarias, como el consumo de contenido en redes sociales, o en el cuidado en el hogar, en este caso, afecta principalmente a mujeres jóvenes.




