Jesús Enrique Hernández Chávez falleció este sábado en Culiacán, después de décadas de actividad política
CULIACÁN, Sinaloa.— Jesús Enrique Hernández Chávez, uno de los políticos sinaloenses que durante décadas ocupó posiciones relevantes dentro del PRI, murió este sábado en Culiacán.
Conocido como “El Chuquiqui”, Hernández Chávez construyó una carrera política que transitó por el Ayuntamiento de Culiacán, el Congreso local, la Cámara de Diputados y distintos espacios de dirección partidista.
Fue presidente municipal de Culiacán y diputado federal, además de integrar en dos ocasiones el Congreso de Sinaloa. Durante la LXI Legislatura encabezó la Junta de Coordinación Política, uno de los cargos de mayor peso dentro del Poder Legislativo estatal. (Congreso de Sinaloa)
Su relación con el PRI comenzó mucho antes de llegar a los cargos de elección popular. Fue dirigente estatal del partido, integrante de su estructura nacional y delegado del Comité Ejecutivo Nacional en diferentes estados.
También estuvo al frente de la Federación Nacional de Municipios de México y ocupó responsabilidades dentro de la CNOP, desde donde participó en la formación y operación de estructuras políticas del priismo.
Hernández Chávez perteneció a una generación de políticos que conoció los años en que el PRI mantenía una amplia presencia en la vida pública de Sinaloa. Su nombre quedó ligado a distintas etapas del partido y a varias de sus figuras nacionales.
En 2001 regresó a la contienda electoral como candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Culiacán y posteriormente asumió el gobierno de la capital sinaloense.
Años después volvió a ocupar posiciones de dirigencia partidista. En 2013 fue designado presidente del PRI en Sinaloa, desde donde enfrentó procesos electorales y las disputas internas que comenzaban a marcar al partido.
En los últimos años mantuvo su participación dentro del priismo, aunque con un perfil más discreto. También fue una voz consultada cuando se discutía el rumbo del partido y la situación de la estructura priista en Sinaloa.
La muerte de “El Chuquiqui” representa el cierre de una trayectoria de varias décadas en la política estatal, particularmente dentro de un PRI que durante buena parte de su carrera fue protagonista de las decisiones políticas en Sinaloa.
Sus servicios funerarios se realizarán en Culiacán.




