Entre los sancionados destacan Armando de Jesús Ojeda Avilés, presunto cabecilla del Cártel de Sinaloa, además de Jesús Alonso Aispuro Félix y Rodrigo Alarcón Palomares; también fue afectado el restaurante con sede en Chihuahua, Gorditas Chiwas.
MADRID. – El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles la imposición de sanciones contra 11 personas, todas de nacionalidad mexicana, y dos entidades por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, declarada organización terrorista por la Administración de Donald Trump, y el tráfico de fentanilo.
Entre los afectados por esta medida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) figuran tres hombres acusados de participar en una “red dedicada al lavado de dinero procedente del narcotráfico del Cártel de Sinaloa, incluyendo la venta ilícita de fentanilo”. Se trata de Armando de Jesús Ojeda Avilés, el presunto cabecilla de esta red, además de Jesús Alonso Aispuro Félix y Rodrigo Alarcón Palomares.

Asimismo, han sido sancionados por el Tesoro Alfredo Orozco Romero, descrito como “empresario”, “asesor de seguridad de Ojeda Avilés y cobrador de deudas por envíos de cocaína”, y dos mujeres identificadas como Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero, quienes se desempeñan como testaferros de este hombre de negocios a través de dos entidades incluidas en este paquete de sanciones estadounidenses: la empresa de seguridad Grupo Especial Mamba Negra, S. de RL De CV y el restaurante con sede en Chihuahua, Gorditas Chiwas.

El Tesoro impuso estas medidas contra otros seis hombres por tráfico de drogas hacia Estados Unidos y blanqueo de capitales, dirigidos por Jesús González Peñuelas, prófugo de la Justicia y descrito por el Departamento como un “líder de célula del Cártel de Sinaloa (que) opera principalmente en Sinaloa, México, con células de distribución en Estados Unidos ubicadas en California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada”.
“Esta Administración no permitirá que los narcoterroristas inunden nuestras fronteras con veneno. El Departamento del Tesoro seguirá persiguiendo a los cárteles terroristas y sus redes de tráfico de fentanilo para proteger a nuestras comunidades y mantener a Estados Unidos a salvo”, aseguró en un comunicado el secretario del Tesoro, Scott Bessent.




