Cuando publicó en sus redes sociales una queja sobre la calidad de un sándwich que compró en la cafetería de la Universidad Tecnológica de Calakmul, en el estado mexicano de Campeche, Sami Magdiel López Méndez no pensó que su acción derivaría en severas sanciones disciplinarias por parte de las autoridades del centro educativo, que le han exigido una disculpa pública y han condicionado su permanencia en la institución a su participación en un espacio de “diálogo institucional” coordinado por psicólogos.
El caso comenzó el pasado 10 de marzo, con la publicación de la crítica. En breve, la universidad lo contactó y lo citó a comparecer ante la Comisión de Honor y Justicia en una audiencia que tuvo lugar el 13 de marzo. No se le permitió asistir con un intérprete, pese a que es hablante nativo de la lengua ch’ol maya y tiene derecho a uno. Por esta razón, la omisión ha sido valorada como un acto de racismo y discriminación.
“Expresé una inconformidad de algo que pagué. Y cuando publiqué, se me notificó a mi mail institucional que tengo que ir a una audiencia. Decidí asistir porque no sabía qué se plantearía. Llegué con todo respeto, pregunté el motivo y me dijeron que es por la publicación de mi red social. Pregunté qué hice mal […]. Me dijeron que afecté la imagen institucional“, refirióLópez Méndez en una entrevista con Proceso.
Exigencias
El dictamen le llegó al estudiante seis días más tarde a través de su correo institucional. En una comunicación firmada por la directora académica, Karla Velásquez, se le ordenó borrar la publicación, que asumiera su autoría y que ofreciera una disculpa pública en un plazo máximo de 72 horas porque, en opinión de la Comisión, no agotó los canales institucionales para expresar su malestar.
Asimismo, la entidad argumentó que si bien López Méndez tiene derecho a manifestar libremente sus pareceres, ello no puede ser a condición de la imagen de la institución.”El ejercicio de la libre expresión debe realizarse con responsabilidad, evitando afectar la imagen institucional o a terceros”, reza la resolución.
En adenda, se condicionó su reincorporación a las actividades académicas a su participación en “un espacio de diálogo institucional” definido y coordinado por la unidad de psicología de la universidad. De acuerdo con la Comisión, López Méndez podrá plantear allí su disconformidad y fortalecer el diálogo dentro de los canales establecidos.




