Mucho antes de la fama mundial, Hassan Emilio Kabande fue un alumno más en la Samuel Clemens High School. Este viernes regresó como una estrella para recibir las llaves de San Antonio, Texas y cantar “El Rey” junto a Pepe Aguilar.
El fenómeno de los corridos tumbados ha alcanzado un nuevo nivel de reconocimiento institucional en los Estados Unidos.
Este 3 de abril, la ciudad de San Antonio, Texas, se vistió de gala para proclamar oficialmente el “Día de Peso Pluma”, un homenaje que no solo celebra el éxito global de Hassan Emilio Kabande Laija, sino que también reconoce sus raíces en dicha comunidad.
El evento no fue solo un acto administrativo; representó el regreso de la “Doble P” a los lugares donde pasó parte de su juventud antes de convertirse en la figura máxima de los corridos tumbados.
El regreso a su escuela: así recibieron a Peso Pluma
Para entender por qué Peso Pluma no pudo contener el llanto al entrar al auditorio escolar, hay que escarbar en su pasado. Durante su adolescencia, Hassan vivió en San Antonio y fue precisamente en la Samuel Clemens High School donde cursó gran parte de su educación media superior.
En aquellos años, lejos de los reflectores, ya mostraba una fascinación por la música, aunque sus compañeros de clase —quienes hoy lo recuerdan como un chico tranquilo y enfocado— poco imaginaban que ese compañero se convertiría en el artista más escuchado del planeta.
Al llegar al plantel este viernes por la mañana, el cantante se detuvo frente a los casilleros que solía usar. El director de la institución, junto a varios de sus antiguos profesores que aún laboran en el lugar, fueron los encargados de darle la bienvenida oficial. “Hassan, para nosotros siempre serás un ‘Buff’ (el apodo de los alumnos de esta escuela).
“Ver que un joven que caminó por estos mismos pasillos hoy inspira al mundo es el mayor orgullo que una institución educativa puede tener”, expresó el directivo durante la recepción privada.
El momento más fuerte de la visita ocurrió cuando Peso Pluma ingresó al auditorio principal, donde cientos de adolescentes lo esperaban entre gritos de júbilo.
Sin embargo, el estruendo se transformó en un silencio respetuoso cuando el mariachi estudiantil de la preparatoria comenzó a tocar los primeros acordes de un popurrí de sus temas más emblemáticos.
Tras unos segundos, tomó el micrófono y ofreció un discurso cargado de honestidad y sin filtros:
“Es muy fuerte estar aquí parado de nuevo. Hace no mucho yo estaba sentado exactamente donde están ustedes ahora, con los mismos nervios, las mismas dudas y muchas ganas de comerme al mundo”.
“Estar de vuelta hoy como Peso Pluma, pero sintiéndome el mismo Hassan de siempre, es un sueño que no puedo explicar con palabras. Ustedes me enseñaron que no importa de dónde vengas ni qué tan loco parezca tu sueño, si trabajas duro, lo vas a lograr”, confesó ante una audiencia que lo ovacionó de pie.
Como un detalle que marcó a los estudiantes, el artista dedicó casi una hora a convivir con los jóvenes músicos del mariachi, dándoles consejos técnicos y regalándoles copias firmadas de su reciente álbum ‘DINASTÍA’, instándolos a nunca abandonar sus raíces.
Peso Pluma a recibe las llaves de la ciudad
El Alcalde de San Antonio encabezó la ceremonia oficial de la entrega de las llaves de la ciudad.
Al otorgarle este símbolo de honor, las autoridades municipales destacaron que Peso Pluma ha servido como un “embajador cultural” invaluable, logrando que la juventud de Texas se reconecte con sus raíces mexicanas a través de un sonido moderno.
Con el decreto firmado, el 3 de abril queda marcado como una fecha de celebración anual en la ciudad.
La celebración culminó por la noche en un Frost Bank Center, donde la sorpresa de la velada fue la aparición en el escenario de Pepe Aguilar. Juntos interpretaron el himno “El Rey”, logrando una fusión histórica entre la música ranchera tradicional y el estilo bélico contemporáneo.
Al finalizar la interpretación, Pepe Aguilar abrazó a Hassan y le dedicó un mensaje que selló la importancia del día:
“Lo que hiciste hoy, Hassan, regresando a tu escuela, llorando con tus maestros y honrando tus raíces aquí en San Antonio, habla mucho más de tu grandeza que cualquier número uno en Spotify o Billboard”.
“El respeto de la gente y de tus colegas se gana así, siendo agradecido con el lugar que te vio crecer. San Antonio tiene mucha suerte de tenerte como su hijo adoptivo”, sentenció el líder de la dinastía Aguilar.




