La joven británica Hester Poole participó en los Juegos de Invierno apoyada por su compañera canina, figura esencial en su rutina y en el entorno competitivo
La joven Hester Poole se preparó para debutar en sus primeros Juegos Paralímpicos de Invierno, representando a Gran Bretaña en las disciplinas de esquí alpino adaptado.Con 18 años y originaria de Bath, la deportista afrontó el reto del slalom gigante y el slalom, impulsada por su determinación y una vida marcada por una visión muy limitada desde su nacimiento. Esta condición no frenó su espíritu competitivo, sino que la motivó a buscar la excelencia en el deporte adaptado, convirtiéndose en una de las figuras más jóvenes del equipo ParalympicsGB.
En su primera participación en Milán-Cortina 2026, Poole compitió en el slalom gigante para esquiadores con discapacidad visual. Durante la prueba, sufrió una caída al inicio del recorrido y no logró finalizar. Tras la competencia, expresó que el desafío la motiva a seguir progresando y aspirar a nuevos logros deportivos en el futuro.
Su condición no ha frenado su espíritu competitivo, sino que la ha motivado a buscar la excelencia en el deporte adaptado, convirtiéndose en una de las figuras más jóvenes del equipo ParalympicsGB.
La historia de Poole trasciende el ámbito deportivo. La británica padece una disminución visual con categoría B3 (visión parcial en deportes para ciegos) y AS3 (clasificación específica para el esquí alpino). Más allá de las pistas, es embajadora juvenil de la organización Perros Guía para Ciegos, un rol que asume con compromiso tras experimentar de primera mano los beneficios de contar con un perro guía. La atleta reconoce abiertamente que el apoyo recibido le permitió recuperar la confianza y alcanzar mayor independencia, elementos clave para su desarrollo tanto personal como competitivo. Su participación en los Juegos Paralímpicos no solo representa una meta deportiva, sino un símbolo de superación.
El papel de Pickle, la perra guía de Hester Poole
En pleno contexto competitivo de los Juegos Paralímpicos de Invierno, Pickle, una labrador retriever negra de ocho años, se ha convertido en una presencia inconfundible en la Casa Paralímpica del equipo británico en Cortina. Mucho más que una mascota, es la compañera inseparable de Hester Poole y su principal aliada para desenvolverse con autonomía en el día a día y en la exigencia del alto rendimiento.

Empezaron a trabajar juntas durante la filmación de la serie “Puppy School for Guide Dogs” y desde entonces forjaron un vínculo inseparable. La deportista confiesa que ha sido fundamental en su proceso de adaptación: “Le encantan las montañas; siempre se pone muy nerviosa cuando ve la nieve”, relata Poole sobre el entusiasmo de su perra en el entorno alpino en diálogo con la BBC. Esta conexión se refleja también en la rutina posterior a las competencias: “Cuando viene a esquiar, es lindo llegar al final de la pista, gane o pierda, y tener esta bolita peluda de amor esperándome”, expresa.
Hester Poole, joven esquiadora con discapacidad visual, representa a Gran Bretaña en sus primeros Juegos Paralímpicos de Invierno (Instagram / @hesterpoole.vi.ski)
El apoyo emocional que brinda la canina ha sido destacado repetidas veces por la esquiadora, quien le atribuye haberle devuelto la confianza y permitirle vivir de manera más independiente. La labradora ya cuenta con su propio retrato oficial del equipo y, en Cortina, recibió un kit adaptado para perros, consolidando su estatus como “miembro número 26” del equipo británico, indicó BBC.
Pickle es descrita como una perra “empática y en sintonía con las emociones humanas”, cualidades que la convierten en la compañera ideal para alguien que compite en eventos deportivos de élite. Durante la concentración del equipo, también se llevó toda la atención al participar en juegos y actividades lúdicas, como un partido de voleibol junto a los atletas. En cuanto a preferencias alimentarias, la atleta bromea sobre la flexibilidad de su mascota guía: prefiere “prácticamente cualquier cosa que pueda encontrar en el suelo”, en contraste con los estrictos regímenes nutricionales de los deportistas.




