Ciudad de México. En el arranque de su estrategia nacional “Defensores de México”, el PRI envió una señal política clara en Sinaloa al respaldar a dos de sus principales figuras en la entidad: la senadora Paloma Sánchez Ramos y el diputado federal Mario Zamora Gastélum.
El anuncio, encabezado a nivel nacional por el dirigente priista Alejandro Moreno, forma parte de una reorganización territorial del partido con miras a los próximos procesos electorales, donde Sinaloa aparece como una de las entidades en las que se busca consolidar liderazgos y estructura.
Dentro de este esquema, la inclusión de Paloma Sánchez y Mario Zamora en la red de “Defensores de México” no solo los posiciona como operadores políticos en el estado, sino que también refleja un cierre de filas en torno a sus perfiles, en un momento clave para el reacomodo interno del priismo sinaloense.
La estrategia contempla el despliegue de miles de integrantes en todo el país, con presencia en alcaldías, distritos y estados, con el objetivo de recorrer territorio, fortalecer la base partidista y construir una alternativa política frente al actual gobierno federal.
En ese contexto, el PRI también anunció que abrirá sus candidaturas a perfiles de la sociedad civil que cuenten con reconocimiento y niveles de competitividad, en un intento por ampliar su alcance más allá de la militancia tradicional.
A nivel nacional, uno de los nombramientos que acompañan esta estrategia es el de Rosario Robles Berlanga como coordinadora de la Red Ciudadana para la Defensa de México.
Más allá del anuncio formal, la activación de “Defensores de México” en Sinaloa deja ver un movimiento político con lectura electoral: el PRI comienza a ordenar su estructura, a perfilar cuadros y a reposicionar a figuras con trayectoria en el estado, colocando nuevamente a Paloma Sánchez y Mario Zamora en el centro del escenario político local.




