En el universo de los superhéroes estamos acostumbrados a identificar con facilidad al villano. Suele ser el que busca dominar el mundo, destruir la realidad o imponer su voluntad sobre todos. Pero hay personajes que nos obligan a mirar más allá de esa lógica simple. Uno de ellos es Doctor Strange.
El llamado Hechicero Supremo ha salvado al mundo en múltiples ocasiones. Ha enfrentado amenazas cósmicas, ha contenido fuerzas que podrían desatar el caos y ha sido, en apariencia, uno de los grandes protectores de la realidad. Sin embargo, cada una de esas intervenciones deja una pregunta incómoda: ¿qué precio tiene manipular el tiempo, alterar memorias o reescribir el curso de los acontecimientos?
Strange no solo combate peligros; también juega con las reglas del universo.




