Culiacán, Sinaloa.– El presidente del PAN en Culiacán, Eduardo Ortiz, reconoció la labor de las corporaciones militares y de seguridad que participaron en el operativo realizado el pasado 22 de febrero en Tapalpa, donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En un posicionamiento público, el dirigente panista expresó también su solidaridad con las familias, compañeros y amigos de los elementos que perdieron la vida durante la operación. “Manifestamos nuestra total solidaridad con los valientes servidores públicos que entregaron su vida en el cumplimiento de su deber”, señaló.
No obstante, Ortiz advirtió que la muerte de un líder criminal no puede asumirse como un triunfo definitivo mientras la ciudadanía continúa enfrentando escenarios de violencia e incertidumbre. Sostuvo que los hechos registrados tras el operativo federal volvieron a colocar a la población en un estado de indefensión, similar a los episodios más críticos vividos en Culiacán durante los llamados “Culiacanazos”.
El dirigente municipal del PAN subrayó que la capital sinaloense acumula más de un año y medio en una crisis de inseguridad persistente, situación que —dijo— mantiene a las familias en constante temor.
Mientras en Jalisco se desarrollaba el operativo, recordó, en Culiacán cientos de ciudadanos marchaban para exigir justicia por el joven Ricardo Mizael, víctima de la violencia. De forma paralela, en el sur del estado se reportaron nuevamente bloqueos carreteros con tráileres incendiados, hechos que, a su juicio, evidencian que las autoridades han sido rebasadas por los grupos delictivos en pugna.
“Existe un hartazgo ciudadano profundo”, afirmó Ortiz, al insistir en la necesidad de replantear la estrategia de seguridad. Señaló que cualquier acción operativa debe contemplar mecanismos que protejan a la población civil y eviten la pérdida de vidas de elementos militares antes, durante y después de estos despliegues.
Finalmente, el presidente del PAN Culiacán llamó a priorizar la integridad de las familias y a construir una estrategia que ofrezca resultados sostenibles, ante una crisis que —aseguró— no admite más improvisaciones.





