El síndrome del Arca de Noé se refiere a la acumulación de animales domésticos, a los que una persona no logra proporcionarles los cuidados adecuados y niega o no reconoce la falta de asistencia, así lo destaca un comunicado de la UNAM.
La máxima casa de estudios de México indicó que este aspecto se presenta principalmente en adultos mayores, quienes atraviesan situaciones de abandono, pérdidas significativas o soledad.
“Muchos casos están relacionados con lo que se llama el síndrome del nido vacío: los hijos se van, fallece la pareja y la persona queda sola en un espacio grande. Entonces, los animales aparecen como una fuente de afecto y compañía, pero la acumulación se vuelve patológica”.Hugo Sánchez Castillo, profesor en la Facultad de Psicología
Síndrome del Arca de Noé. Foto: Pexels
El experto reconoció que no hay estadísticas al respecto, pero algunos estudiosos calculan que el síndrome del Arca de Noé lo padece el 1% de la población mundial. Añadió que la tendencia cultural a normalizar la adopción múltiple de mascotas puede favorecer la aparición de este fenómeno.
“Hoy es común que alguien tenga tres o cuatro gatos y la sociedad lo vea como alguien defensor de los animales. El problema surge cuando en un departamento reducido conviven varios animales: ahí hablamos de hacinamiento y de un riesgo sanitario serio”.Hugo Sánchez Castillo, profesor en la Facultad de Psicología
¿Cómo ayudar a un paciente con síndrome del Arca de Noé?
Las personas que padecen el síndrome del Arca de Noé requieren una terapia psicológica, y en casos más graves, apoyo farmacológico con antidepresivos o ansiolíticos, así lo comentó Hugo Sánchez Castillo.
El experto indicó que la familia desempeña un papel fundamental, pues muchas veces el rechazo social incrementa la patología. El proceso de desprenderse de los animales no puede ser de un día para otro, debe hacerse de forma paulatina y acompañada.
Hugo Sánchez señaló que, aunque está reconocido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), en realidad muy pocas instituciones en el país tienen personal capacitado para atender el síndrome del Arca de Noé.




