El hombre salió con su padre a pescar camarones, pero en el transcurso, la embarcación se hundió
Rodrigo, un pescador brasileño de 35 años, logró sobrevivir 17 horas a la deriva en mar abierto gracias a una acción tan desesperada como decisiva: aferrarse a la puerta de refrigerador para mantenerse a flote. Su padre, quien lo acompañaba en la jornada de pesca, perdió la vida.
El caso, que ha conmocionado a la opinión pública brasileña, ocurrió frente al estado de Santa Catarina, una región golpeada recientemente por fuertes tormentas marítimas.
De acuerdo con el portal de noticias G1 (Grupo Globo), el 12 de enero Rodrigo salió a pescar camarones junto a su padre a bordo de una embarcación menor. Ambos se adentraron en el mar sin que, horas más tarde, volvieran a establecer contacto con las autoridades navales.

Según informó la Marina de Brasil, durante el transcurso de la tarde se perdió toda comunicación con la embarcación. En algún momento de ese lapso, el barco se hundió, aunque las causas exactas aún no han sido confirmadas oficialmente.




