Del shock tóxico a posibles infecciones, es importante tomar diferentes consideraciones respecto al uso de diferentes dispositivos para la menstruación.
De ver su producción interrumpida por la Segunda Guerra Mundial a convertirse en una de las apuestas para los futuros viajes espaciales, la copa sanitaria es actualmente uno de los dispositivos para la menstruación más populares en diversos puntos del mundo.
Generalmente son consideradas seguras, rentables y ecológicas. Las reutilizables pueden durar hasta 10 años si se cuidan adecuadamente, no requieren cambios constantes y reducen significativamente el gasto destinado en productos desechables debido a que puede retener de 10 a 38 ml de sangre. Sin embargo, por maravillosas que resulten, es importante tomar en cuenta algunas consideraciones antes de optar por esta opción.
Seguridad y copa menstrual: lo que hay que saber del registro sanitario de Cofepris.
Dado que se inserta en la vagina, es importante que este tipo de productos cuenten con los registros sanitarios necesarios, de lo contrario, aumentan los riesgos a la salud como infecciones, irritación, reacciones alérgicas graves e incluso síndrome de shock tóxico.
Esto se debe a que sin una regulación, no hay garantía de que la copa esté fabricada con materiales no tóxicos de grado médico. El registro se encarga de garantizar los estándares de fabricación y distribución así como estudios de respaldo que previenen afecciones en la mucosa, microbioma o nivel de bacterias vaginales así como el riesgo de síndrome de choque tóxico, como detalla un estudio publicado en eBioMedicine.
En México, las copas están clasificadas como dispositivo clase II por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) lo que implica que cualquier modelo y marca de copa menstrual requiere de un registro sanitario, de no contar con él, no hay garantías de que su uso sea seguro.
“La Cofepris recomienda a la población verificar que este tipo de productos ostenten registro sanitario en el etiquetado de los mismos, en caso contrario no adquirir ni usar los productos”, alerta la institución, misma que hace un llamado a reportar irregularidades en los productos.
¿La copa menstrual es para todas? Puntos a considerar
Anteriormente MILENIO consultó a la ginecóloga María de Lourdes Flores para conocer las consideraciones a tomar respecto al uso de diferentes productos para la menstruación. Uno de los puntos que destaca sobre la copa menstrual fue el de los diferentes tamaños.
“A pesar de que el tejido vaginal es sumamente elástico hay tamaños y grosores vaginales diferentes. Para seleccionar una copa adecuada tienes que conocer tu cuerpo. Toma en cuenta que si usas una copa que sea demasiado grande por la cantidad de flujo, pero que no es apta para tu tamaño vaginal, puede atorarse”
La ginecóloga detalló que tampoco son recomendables para aquellas mujeres que tienen infecciones vaginales repetidas o algún tipo de infección de transmisión sexual ya que pueden aumentar los riesgos a la salud.
“Esa infección llega a través de la copa y asciende por nuestro útero, nuestra matriz y se va hasta las trompas. ¿Y en qué termina? Termina en una salpingitis (inflamación de las trompas)”
Es recomendable consultar a un especialista en caso de padecer ciertas condiciones como: prolapso, vaginismo, fibromas graves o cirugía pélvica. Además, Nicola Bowman, investigadora del University College London y Annette Thwaites, miembro del Instituto de Salud de la Mujer del University College London, advierten una posible asociación entre el uso de la copa menstrual y un mayor riesgo de expulsión del DIU.
La mayoría de las copas se dividen en pequeña y grande, aunque también existen diferentes puntos de referencia para elegir, según Cleveland Clinic algunos de ellos son:
Flujo: estos dispositivos tienen diferentes capacidades que van de flujo moderado a abundante.
Etapas de la vida: el tamaño de la vagina puede variar dependiendo de la edad, así como de etapas determinadas de la vida, como ocurre después del embarazo.
Cómo lavarla y cuando desecharla
Puede que uno de los temas más importantes dentro del uso de la copa sea el lavado. Especialistas como la académica Elizabeth Sánchez, de la Facultad de estudios Superiores Zaragoza recomiendan lavar la copa con agua y jabón neutro durante el periodo de sangrado y estilizar únicamente al inicio y término del ciclo menstrual.
Al respecto, la ginecóloga Flores sugiere a sus pacientes tener dos o tres copas limpias en caso de requerir vaciarla “para que al momento en que la extraes puedas tomar otra y colocarla de regreso. A veces por comodidad se ponen la misma, pero la recomendación en la medida de lo posible es que utilicen diferentes copas para reducir riesgo de infecciones”.
En caso de presentar gotas, mal olor o cambios drásticos de textura o color lo mejor es desechar la copa.
¿Qué aumenta el riesgo de shock tóxico?
Aunque dividen la opinión entre sus usuarias, estos pequeños artefactos han demostrado ser tan seguros que incluso se consideran como una de las mejores opciones para astronautas durante viajes espaciales largos, como plantea una investigación reciente publicada en npjWomen´s Health.
En este sentido, es importante señalar que existe un riesgo poco común, pero grave, asociado con su uso: se trata del shock tóxico. Al igual que en el caso de los tampones, esta complicación médica es ocasionada por bacterias que producen toxinas que ingresan al torrente sanguíneo.
Además del lavado de manos y la correcta sanitización de la copa, resulta clave no exceder el tiempo recomendado (normalmente de hasta 12 horas) para evitar alguna complicación. En caso de notar fiebre, sarpullido o vómitos durante su uso lo mejor es retirarla de forma inmediata y acudir al médico.
Aunque la mejor manera de averiguar si la copa es o no la opción ideal es probándola, siempre es recomendable contar con el acompañamiento de especialistas.




