5 cosas cotidianas que podrían cambiar el sabor de tu vagina

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¿Sabías que hay ciertas cosas que podrían cambiar o alterar el sabor de tu vagina sin que lo sepas? Aquí te contamos 6 de ellas.

Sabemos que lo que comemos juega un papel muy importante en lo que somos y lo que nos pasa. No por nada existe un dicho que asegura que ‘eres lo que comes’. Sin embargo, ¿sabías que lo que entra por tu boca también podría hacer que cambie el olor y sabor de ciertas partes de tu cuerpo? Por ejemplo, y quizá no es tan difícil de imaginar, lo que comes podría cambiar el sabor de tu vagina inadvertidamente.

¿Qué cosas pueden cambiar el sabor de mi vagina?
Seguro alguna vez has escuchado que si bebes demasiado jugo de piña, cambiará el sabor de tu vagina. Esto es más que un rumor que también suele ser atribuido al semen: es algo completamente cierto y comprobable.

Pero, los alimentos no son las únicas cosas que pueden provocar un cambio en el aroma y gusto de tu parte íntima. Aquí te contamos de otros factores cotidianos que influyen en dicha alteración.

  1. Alimentos alcalinos
    Las vaginas saludables tienen normalmente un PH ácido, por lo que cualquier alimento o producto que altere el PH podría cambiar su olor y sabor. Entre los alimentos que provocan esto y son comunes en cualquier dieta destacan el espárrago, el ajo y las especias fuertes como el curry.
  2. Antibióticos
    Los antibióticos matan toda bacteria natural, lo cual puede alterar tu PH y cambiar la flora y las secreciones vaginales. Como consecuencia, el olor y el sabor de tu vagina cambia. Por cierto, un cambio en la descarga de flujo natural de la vagina también podría propiciar infecciones por hongos.
  3. Vitaminas
    Obviamente debes mantener tu ingesta normal de vitaminas si lo necesitas, pero tomar demasiada Vitamina B podría causar olores extraños, especialmente si estás tomando una cantidad grande de multivitamínicos.
  1. Tu periodo
    Estar en tus días provoca muchísimos cambios en tu cuerpo. Uno de los menos notables es el cambio en el sabor de tu vagina, cuyo sabor puede tener un dejo metálico gracias al hierro que se encuentra en la sangre que fluye después de cada menstruación. Esto es completamente natural y no debes sentirte avergonzada por ello.
  2. Ejercitarte
    No queremos darte excusas para evitar ponerte en forma. Pero, como cualquiera podría imaginar, que ejercitarte cambia el sabor de tu vagina por una muy buena razón: sudas. El sudor añade un toque salado a tu cuerpo debido al contenido de sal que existe en la transpiración. Basta con darte un buen baño después de tu rutina de ejercicio para devolverle esa ‘naturalidad’ sabrosa que tu pareja te agradecerá.

¡Atención chica Cosmo! Obviamente un cambio ligero en la forma de como sabes o hueles no es tan malo como se escucha, pero si el cambio es drástico deberías visitar un doctor.

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