Ciudad de México.– El Gobierno de México ha identificado alrededor de mil 800 páginas en redes sociales presuntamente utilizadas por organizaciones criminales para reclutar personas, principalmente jóvenes, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien señaló que la mayoría de estos espacios digitales se concentra en TikTok.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que, como parte de las acciones para combatir el reclutamiento criminal en internet, las autoridades han conseguido retirar aproximadamente 800 páginas, mientras que otras mil permanecen en proceso de eliminación.
La presidenta indicó que el Centro Nacional de Inteligencia mantiene labores de vigilancia y seguimiento de contenidos publicados en redes sociales y plataformas de videojuegos, con el objetivo de identificar perfiles que puedan estar relacionados con actividades delictivas.
Asimismo, señaló que existe comunicación con las empresas responsables de estas plataformas, particularmente TikTok, para solicitar la suspensión de cuentas utilizadas con fines de reclutamiento.
Ofertas engañosas para atraer a jóvenes
Una de las principales preocupaciones de las autoridades es el uso de publicaciones y ofertas engañosas para captar a jóvenes, quienes pueden ser contactados mediante anuncios que aparentan ofrecer oportunidades laborales u otros beneficios.
Estas prácticas representan un riesgo debido a que las personas contactadas pueden terminar involucradas en actividades criminales, incluso mediante amenazas o mecanismos de reclutamiento forzado.
Sheinbaum también informó sobre la detención de tres personas durante el fin de semana, presuntamente relacionadas con actividades de reclutamiento a través de plataformas digitales.
El Gobierno federal mantiene acciones de identificación, investigación y solicitud de eliminación de contenidos vinculados con estas prácticas, además de dar seguimiento a posibles redes de captación de personas.
La mandataria abordó también las denuncias relacionadas con el reclutamiento de jóvenes en Jalisco y su posible traslado hacia otras entidades, entre ellas Sinaloa.
El caso pone nuevamente bajo atención el uso de las redes sociales por parte de organizaciones delictivas y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, especialmente entre adolescentes y jóvenes que utilizan estas plataformas de manera cotidiana.



