En entrevista con Joaquín López-Dóriga, relató que durante los 70 días en el Altiplano convivió con otros políticos recluidos
El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, sostuvo que es inocente de la acusación que lo relaciona con una presunta red de contrabando de combustible, y aseguró que su participación en la empresa investigada se limitó a ser accionista y, en ocasiones, secretario de la Asamblea de accionistas.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, Ruffo Appel relató que durante los 70 días que permaneció en el penal federal del Altiplano convivió con otros políticos recluidos.
“Ahí estábamos cinco exgobernadores, nos pusieron juntos”, señaló antes de mencionar a Tomás Yarrington (Tamaulipas), César Duarte (Chihuahua), Ángel Aguirre (Guerrero) y Mario Marín (Puebla). Explicó que solían conversar de política durante la hora diaria que podían permanecer en el patio, pues pasaban otras 20 horas encerrados en sus estancias.
No negocié con nadie”: Ruffo sostiene su inocencia
Al abordar la acusación en su contra, Ruffo explicó que posee acciones de una empresa que obtuvo mediante amparos un permiso de importación, pero negó haber participado en la compra o el traslado del combustible.
“Claro que sí”, respondió al ser cuestionado sobre su inocencia. “Solo actué yo como accionista, no negocié con nadie, no contraté con nadie. Yo simplemente actuaba en algunas ocasiones como secretario de la Asamblea de accionistas y hasta ahí llegué”, afirmó.
El exmandatario explicó que el juez le pidió no profundizar en los aspectos particulares de la averiguación, para evitar afectar el análisis del caso, una indicación con la que dijo estar de acuerdo.
También evitó responder expresamente si se considera un “preso político”, y atribuyó esa interpretación a los medios y a la opinión pública.
Yo me considero un ciudadano que ha actuado con transparencia” y dispuesto a defender su nombre y honor “hasta el final”, expresó.
Sobre el traslado del Altiplano a su domicilio, Ruffo precisó que el protocolo de la Guardia Nacional establece actualmente que estos recorridos se realicen por tierra. Narró que fue entregado sucesivamente a diferentes grupos en cada estado y transportado inicialmente en un vehículo conocido como “Rino”, para pasar después a camionetas, automóviles y otros vehículos; siempre esposado.
Pese a la duración del trayecto, elogió a los agentes:
Los vi profesionales, los vi responsables” y “ellos cumplieron con su trabajo como se debe de hacer”.
Ernesto Ruffo también cuestionó brevemente la prisión preventiva oficiosa, figura contra la que dijo haber votado cuando fue diputado federal. Afirmó que su incorporación a la Constitución eliminó garantías individuales y contraviene “una serie de cánones internacionales” suscritos por México, aunque no precisó a cuáles se refería.




