En su informe anual de Perspectivas del empleo publicado este martes, la OCDE señala que en el primer trimestre de 2026 los salarios reales en México estaban un 15.1% por encima del nivel registrado cinco años antes.
En su informe anual de Perspectivas del empleo publicado este martes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que en el primer trimestre de 2026 los salarios reales en México estaban un 15.1% por encima del nivel registrado cinco años antes.
Es el aumento más importante para ese periodo tras los de Turquía (78.6%), Hungría (29.8%) y Polonia (16.5%) y está muy por encima tanto de la media de la OCDE (4.9%) como de su mediana (1.2%).
Durante el último año y hasta el primer trimestre, la progresión fue del 3.9% en México, frente al 1.7% en el conjunto de la organización, lo que evidencia que la tendencia a una mejora del poder adquisitivo de los salarios se ha mantenido.
Detrás de esa evolución está el hecho de que desde enero de 2021 el salario mínimo real aumentó un 68%, lo que llevó a que ya en 2024 pasara a representar un 73.7% del salario mediano (aquel que tiene la mitad de los trabajadores por debajo y la mitad por encima).
Otra tendencia en la que México ha destacado desde la crisis de la covid es el crecimiento relativamente sólido de su productividad laboral, que progresó a un ritmo medio del 1.45% anual entre 2019 y 2023 y del 1.96% entre 2023 y 2024, cuando en el conjunto de la OCDE el alza en ese último periodo fue del 0.62%.
Ese aumento de la productividad se ha producido con un descenso del promedio de horas trabajadas, ya que disminuyeron a un ritmo anual del 0.21% entre 2019 y 2023 y del 0.52% entre 2023 y 2025, cuando en la OCDE la caída fue del 0.20% anual entre 2023 y 2025.
No obstante, el número de horas trabajadas en México sigue elevado comparado con otros países de la organización.
La OCDE indica que la tasa de paro de México (2.7% en mayo de 2026) se ha mantenido bastante estable en los dos últimos años y es la segunda más baja de la OCDE, sólo por encima de la de Japón. Pero también recuerda que el empleo informal sigue representando más de la mitad del total.
Los autores del estudio destacan que la normativa de protección del empleo para los trabajadores del mercado formal es relativamente estricta y se ha vuelto más estricta para los contratos temporales.
De hecho, México es el tercer país con mayores restricciones regulatorias sobre los contratos temporales en la OCDE, después de Turquía y España, por las reformas recientes contra el uso indebido de ese tipo de contratos y, en particular, la prohibición del empleo a través de agencias de trabajo temporal.
Los expertos de la organización destacan que aunque las cláusulas de no competencia que impiden a los trabajadores incorporarse a una empresa de la competencia son inconstitucionales, en la práctica siguen siendo muy comunes.
Hasta el punto de que están atados a ese tipo de cláusulas entre el 23% y el 39% de los trabajadores del sector privado, frente a un promedio del 20-30% en el conjunto de la OCDE, unos resultados obtenidos a partir de una encuesta a empresarios.
Es más, hay una tendencia creciente a su utilización por parte de las empresas, lo que -advierten los autores del estudio- puede limitar la capacidad de los trabajadores para cambiar de compañía o de crear otras competidoras.




