El Partido Acción Nacional elevó el tono frente a la crisis política en Sinaloa al plantear formalmente la desaparición de poderes en la entidad, tras las acusaciones realizadas en Estados Unidos contra funcionarios del gobierno estatal.
En un posicionamiento fechado el 29 de abril de 2026, el blanquiazul sostuvo que los señalamientos por presuntos delitos contra la salud ya no pueden considerarse rumores, sino parte de investigaciones formales que colocan al estado en una situación de “dimensión institucional”. Bajo ese argumento, advirtió que lo que durante años fue negado por el oficialismo hoy se traduce en un escenario que rebasa el ámbito de un escándalo político.
“El momento exige respuestas firmes y acciones inmediatas”, señaló el partido, al asegurar que Sinaloa enfrenta una crisis de Estado marcada por la violencia persistente, pérdidas humanas y afectaciones económicas, sin que —afirma— el gobierno haya logrado restablecer condiciones de seguridad.
En ese contexto, Acción Nacional cuestionó la capacidad del gobierno encabezado por Rubén Rocha Moya para hacer frente a la situación, al considerar que bajo este nivel de señalamientos no existen condiciones para garantizar estabilidad ni tranquilidad a la población.
Por ello, el PAN pidió al Senado de la República evaluar de manera inmediata la desaparición de poderes en Sinaloa, una figura constitucional contemplada para escenarios extraordinarios. Aclaró que no se trata de una medida extrema, sino de una respuesta necesaria ante una crisis que, a su juicio, ha rebasado a las autoridades locales.
Finalmente, el partido advirtió que el país no puede permitirse que quienes tienen la responsabilidad de combatir al crimen organizado estén bajo sospecha de vínculos con éste, elevando así la presión política sobre el caso y trasladando el debate al ámbito nacional.




