La esterilización de perros y gatos es una de las acciones más responsables, pues mejora la calidad de vida de las mascotas y contribuye a combatir la sobrepoblación

Esterilizar a perros y gatos es responsabilidad del dueño; someter a nuestras mascotas a este procedimiento quirúrgico es la mejor opción para evitar la sobrepoblación, el abandono, la zoonosis y la contaminación del entorno por las heces.

¿QUÉ SIGNIFICA ESTERILIZAR?

La ovarihisterectomía (OVH) y la orquiectomía (ORQ) son las técnicas quirúrgicas que nos van a permitir esterilizar a nuestra mascota de forma segura y sin riesgos.

La OVH consiste en extirpar quirúrgicamente el útero y los ovarios de las hembras; en el caso de los machos con la ORQ se extirpan los testículos.

La esterilización elimina la capacidad reproductora, la actividad y el deseo sexual.

Esta cirugía se realiza de igual forma en perros y gatos, aunque sus beneficios difieren ligeramente. Es una cirugía que se realiza con anestesia y con la máxima seguridad quirúrgica.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS?

Hay muchos motivos por los cuales realizar la esterilización en nuestras mascotas, es cierto que la principal motivación para el dueño es la eliminación de la capacidad reproductora, pero existen otros factores benéficos:

-En hembras se previenen tumores en las glándulas mamarias, quistes ováricos, infecciones en la matriz (piometra), pseudogestación (embarazos psicológicos), patologías en el útero que pone en riesgo la vida de nuestros animales.

-En machos previene problemas de testículos, de próstata, tumores. Si este procedimiento se realiza a edad temprana los machos no adquieren el hábito de marcar territorio.

La esterilización conlleva a una modificación visible en su comportamiento sexual, se previenen conductas relacionadas con su instinto de reproducción, reduce el marcaje, evita los periodos de celo, por tanto, disminuye el riesgo de fuga, mejora la convivencia de las mascotas en un mismo espacio, pues reduce la tendencia a la agresividad.

Las técnicas quirúrgicas han evolucionado, el proceso es rápido, la incisión es pequeña, su cicatrización lleva unos cuantos días y sus cuidados son sencillos.

Es recomendable realizar este proceso quirúrgico entre los cinco y nueve meses de edad.

Si operamos a nuestras mascotas a edad temprana, prácticamente toda su vida estará libre de estas afecciones. Pero si se hace más tarde o después de los dos años, el riesgo de neoplasias es el mismo que si no se hubiera operado.